Por meses había esperado este momento, y el hecho de que Clara me este ayudando a colocar la pistola en la funda que me cubre el muslo, me hace darme cuenta de que no estoy del todo lista. Cubro mi pierna con el vestido y sigo a Clara fuera de la habitación.
-Escucha, esto es enserio. – me dice mientras camina sin voltearme a ver. – Tenemos que tener mucho cuidado, o no todos volveremos a casa.
Me detengo y Clara me voltea a ver interrogante.
- ¿Qué?
-Nada, es solo que...
-Tienes miedo.
- ¿Qué? No... es decir...
-Esta bien tener miedo. – suaviza su voz y me toma de los hombros. – Todo saldrá bien. Cole y Fred estarán ahí...además yo te entrene. – sonríe arrogante. – Ya estas lista para patear traseros de verdad.
Sonrío sin mostrar los dientes y le agradezco con la mirada. No se en que momento Clara y yo llegamos a este punto de nuestra amistad, si es que se puede llamar así. Es una relación de amor-odio, a decir verdad.
- ¿Qué tanto me miras? – su pregunta me saca de mis pensamientos y ese momento de calidez se esfuma gracias a la expresión de su rostro. Me palmea el hombro. – Vamos.
La sigo mientras calmo mis nervios, pero ver a Cole con traje hablando con Fred hizo lo contrario. Su mirada recorre mi cuerpo en cuanto llegamos junto a ellos, y tampoco puedo evitar hacer lo mismo con él. Fred rompe la tensión en cuanto se acerca y me entrega mi máscara. Le agradezco con una sonrisa.
- ¿Listos?
Todos asienten y caminamos detrás de Fred hacia a la puerta para salir de la mansión. Nos acercamos a la limosina y veo como Fred se dirige a la puerta del conductor y saca un gorro.
-No entrare con ustedes. – me dice al ver que lo miro confundida. – Me quedare afuera vigilando, además... necesitaremos un escape rápido.
Asiento y Cole me abre la puerta de la limosina. Le echo una mirada rápida antes de entrar.
-Son para comunicarnos, por cualquier cosa. – Cole nos da un intercomunicador a cada uno.
Me lo pongo en el oído y acomodo mi cabello de manera que lo cubra un poco. El aparato es pequeño, algo difícil de ver, pero no quería correr riesgos.
-Entonces ¿Cuál es el plan? – pregunta Fred por la ventanilla del conductor.
- ¿Matar? – responde Clara con duda. Cole alza una ceja. – ¿Improvisar?
-Esto esta mal. – murmura Cole.
- Entramos, encontramos a Kozlov y lo apartamos. – digo intentando sonar segura de mis palabras. – Luego... improvisamos.
- Y ¿Cómo planeas separarlo del resto? – pregunta Cole.
- Podemos seducirlo. – responde Clara y asiente a su propio plan. – Si... eso podría funcionar.
Niego con la cabeza varias veces.
-O podemos improvisar. – agrega Fred.
- ¿Llamas a eso plan?
- Es mejor que el tuyo. – se defiende Fred sin apartar la vista del camino.
- ¡Claro que...!
-Suficiente. – interviene Cole harto. Suspira con pesadez. – En cualquier oportunidad donde este solo, lo interceptamos.
-Mi plan es mejor. – masculla Clara en voz baja.
-Solo hay que terminar esto. – murmuro.
Un poco más tarde llegamos al edificio en el cual se llevaría a cabo el baile. Es en unos de los mejores hoteles de la ciudad y la entrada estaba llena de gente vestida con trajes y vestidos elegantes, la mayoría con una máscara en el rostro.
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En la mira
Romance-Dijiste que nunca matarías a una persona. -Alguien me dijo que a veces hay que ser lo suficientemente valientes por las personas que amamos. - susurro y me atrevo a besarlo. Madison Wide y Cole Parks son polos opuestos. Ella habla hasta por los co...