-Chiara, en serio no es el momento de hablar de esto, en la tarde voy a verte para poder conversar – escuché que Jorge le decía por teléfono.
Chiara se había enterado por medio de las redes sociales que Jorge había pasado la noche en mi casa junto con Georgina. Y eso hizo que se molestara más, el día de ayer todo se nos fue de las manos y lo único que se me pasaba por la cabeza era el hecho de que Jorge y yo habíamos vuelto a tener sexo.
-Tierra llamando a Danna. ¡Hey Danna! – escuche que llamaba Georgina -. Como que hoy estas muy distraída ¿no?
La mire e intente ponerle mi mejor sonrisa. Pero no pude.
-La cruda me tiene mal – intente excusarme
Sabia que no me había creído, pero agradecí que en ese momento no hiciera ningún comentario. Tenia que hablar con Jorge sobre lo que paso anoche, no quería que lo que habíamos construido en estas semanas se vaya al tacho solo por una noche de borrachera. Porque eso era lo que había pasado ¿no? Solo dos personas borrachas que perdieron el control.
Eso es lo que tú quieres creer Danna, me dijo mi subconsciente.
-Parece que a Jorge le está yendo un poco mal – comentó Georgina viendo como Jorge se pasaba la mano por el pelo frustrado.
Moví la cabeza.
-En realidad creo que a los dos nos irá un poco mal... - susurre
-Pensé que la chica esta y tú se llevaban bien – dijo mientras se llevaba la taza de café a la boca.
-Yo también pensé lo mismo. Mejor dicho, nunca fuimos amigas ni nada, pero al menos nos tratábamos bien y compartíamos unos que otros momentos con los chicos del elenco. Pero desde hace algún tiempo cada vez que me ve parece como si hubiera visto al diablo – dije riendo. Y en parte era cierto, me quedaba claro que no le agradaba mucho.
Georgina comenzó a reír y cuando me iba a responder Jorge se acercó a nosotras.
-Y ¿Qué tan mal te fue? – pregunto Georgina divertida
Jorge sonrió de lado.
-Digamos que pudo ser peor... y, ustedes ¿Cómo están? – pregunto tratando de hacer contacto visual conmigo.
¿Cómo esta? Más confundida que nunca.
-Con un dolor de cabeza insoportable, pero no hay que una buena taza de café no arregle – respondió Georgina
- ¿Y tú Danna como estas? ¿También amaneciste mal? – preguntó con un tono irónico
Me sonroje.
-Tan mal no, pero si dormir horrible – respondí. Si él quería jugar, yo tampoco me iba a quedar atrás.
Vi como se acercaba a donde yo estaba. Y, disimuladamente paso su brazo por detrás mío y comenzó a acariciarme la espalda.
- ¿Así? – preguntó con una ceja elevada
Había logrado su objetivo: ponerme nerviosa.
Cuando se dio cuenta que me había quedado callada, retiro su mano y me hizo un gesto con la cabeza como diciéndome que lo siguiera.
-Voy a llevarle agua a Lucrecia – dijo agarrando una botella de agua del estante de la cocina -. Ya vengo
¿Qué hacía? Yo ya me había encargado de dejarle agua y comida a Lu más temprano. Cuando vi que me llamaba entendí todo.
Como que hoy estas muy lenta Danna, volvió a decir mi subconsciente
-Voy a...a...poner a cargar el celular, me quedé sin batería – le dije a Georgina con una sonrisa. Rogando que me creyera.
Asintió. Felizmente estaba bastante distraída con el celular.
Salí al jardín mirando para todos lados y no lo veía. ¿Dónde se había metido?
Ni que el jardín fuera tan grande, pensé
-Buuu – dijo detrás de mí
Me gire para verlo y no me dio tiempo para contestarle porque me beso. Era un beso un bastante calmado a comparación de los de ayer, no me quedo de otra más que seguirle el beso. Me estaba volviendo a volver adicta sus besos.
- ¿Así que dormiste mal anoche? – preguntó mientras me agarraba por la cintura -. Déjame compensártelo entonces – dijo en un tono más ronco
Comenzó a dejar besos en mi cuello, y yo sentía que me Moria en ese instante. Jorge hacía que perdiera el control de la situación y hasta la noción del tiempo. Tuve que parar la situación cuando sentí que comenzaba a meterme su mano por dentro de mi ropa
-Jorge para – dije agitada -. Georgina esta en la sala y puede vernos
-No importa – respondió volviendo a meter sus manos por debajo de mi ropa -. Como si fuera la primera vez que nos viera
Volvió a besarme, pero esta vez el beso era más intenso. Volví a perder el control, se apego más a mí y pude sentir que él estaba más que listo para que volviera a pasar lo de anoche.
-Jorge espera – dije como pude -. Tenemos que hablar de esto. No te voy a negar que, si me gusta tener sexo contigo y que todo este jueguito que esta pasando, pero te recuerdo que tú tienes novia y yo no soy una chica con la que puedas acostarte y ya. Sabes muy bien lo que pienso al respecto de eso – dije en un tono de voz entre molesta y triste.
Dio un paso hacia atrás y me quedo mirando a los ojos. eso hizo que yo agachara la mirada.
-Tienes razón – dijo -. Yo no te veo como alguien como para pasar una noche y ya, y eso lo sabes. Desde un comienzo te dije lo que sentía por ti o mejor dicho lo nunca deje de sentir por ti. Ambos nos hemos equivocado y aun estamos a tiempo de arreglarlo – dijo dejándome un pequeño beso en los labios.
Tenía razón, él siempre me había dicho que me amaba y yo por mis inseguridades prácticamente lo obligue a que tuviera una relación con Chiara.
-Pero no vas a negar que lo prohibido excita más – dijo volviéndome a agarrar de la cintura -. Lo que me pasa contigo es que te veo y no me puedo contener. Y, eso que he estado haciendo un esfuerzo por mucho tiempo
Hice lo mismo que él había hecho unos minutos atrás. Metí mis manos dentro de su polo y comencé a acariciarle el abdomen hasta llegar al borde de su pantalón.
-Cuando Georgina se regrese a España, si quieres puedes venir a pasar todas las noches acá. Pero ahorita nos pueden ver y no quiero tener que dar explicaciones – le dije poniéndome de puntitas y dejándole un pico en los labios -. Ahora volvamos a dentro antes de que salga a buscarnos
- ¡Si mi coronel! – dijo en tono de broma
Comencé a reír.
Estábamos jugando con fuego y esta vez no nos importaba quemarnos.
ESTÁS LEYENDO
When I Met You
Hayran Kurgu𝑈𝑛 ℎ𝑖𝑙𝑜 𝑟𝑜𝑗𝑜 𝑖𝑛𝑣𝑖𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒 𝑢𝑛𝑒 𝑎 𝑎𝑞𝑢𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑠𝑡á𝑛 𝑑𝑒𝑠𝑡𝑖𝑛𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑎 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎𝑟𝑠𝑒, 𝑎 𝑝𝑒𝑠𝑎𝑟 𝑑𝑒𝑙 𝑡𝑖𝑒𝑚𝑝𝑜, 𝑑𝑒𝑙 𝑙𝑢𝑔𝑎𝑟, 𝑎 𝑝𝑒𝑠𝑎𝑟 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑖𝑟𝑐𝑢𝑛𝑠𝑡𝑎𝑛𝑐𝑖𝑎𝑠. 𝐸𝑙 ℎ...
