Capítulo 18 (Ella)

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Los últimos días se resumían en una sola palabra: desastre.

Mi vida había dado un cambio de 360°. Después de las fotos que Jorge y Chiara habían subido a redes. Decidí dejarlos a seguir a ambos.

Una decisión bastante madura Danna, pensé.

La noticia de las fotos habían dado la vuelta al mundo literal. Todos hablaban de eso y de la Bonita pareja que hacían.

Nauseas, eso era lo que me provocaban.

Me había resignado a verlo con otra. ¿Pero es que, que podía hacer? Yo misma lo había incitado a eso.

Todo era un desastre y ya era demasiado tarde para arreglarlo. Hoy no había tenido ganas de salir de la cama.

Lo extrañaba y no podía evitarlo. Todo me hacia acordar a él.

¡Basta Danna! Deja de torturarte de esa forma.

-¿Puedes pararte de esa cama? Llevas dos días metida en esa cama – dijo Mariana entrando al cuarto -.  Hoy tenemos muchas cosas que hacer y ni se te ocurra decir que no.

Me di media vuelta y me tape con el edredón hasta la cabeza. No pensaba salir de esta cama. Y nadie me podía obligar.

-¿Viste la última foto que colgó Jorge? – preguntó

Me pare rápido y me senté en medio.

-No, no lo sigo. Préstame tú celular para verla – le dije esperando que me pasara su celular.

Me lo paso y lo primero que pude ver fue las 3 fotos que había subido. Estaba demasiado lindo. Al parecer eran fotos que le habían tomado en España y recién las publicaban.

Entre a ver los comentarios y hubo uno que me llamó la atención. Chiara.

El comentario decía: “omg” con el emoji de un Flor.

Fruncí el ceño. ¿Desde cuándo ella le comenta flores?

Y él respondió el comentario con “hahaha” y un corazón

Bufé.

Nauseas, me provocaban muchas, náuseas.

Deje que la colera se apoderara de mi y me olvidé por un momento que tenía el celular de Mariana.

“Guapito por siempre”

Comenté y cuando me di cuenta de lo que había hecho. Era demasiado tarde, el comentario ya tenía repercusión.

-Toma – le dije tímida devolviéndole el celular.

Miro el comentario y negó con la cabeza.

-¿Así que guapito por siempre? – preguntó divertida

Alce los hombros.

-Disculpa me olvidé que era tú celular. Es que vi el comentario de Chiara y me dio mucha colera. Perdón – dije haciendo puchero.

Comenzó a reír.

Danna necesitabas solucionar o te vas volver loca, pensé.

-Llámalo – comentó Mariana -. Lo peor que podría pasar es que no te conteste. Pero conociendo a Jorge sabemos que te va a contestar al primer tono.

-¿Y que le voy a decir? “Hola, discúlpame por haberte dejado de seguir y recién hablar contigo. Es que estaba muy molesta y ocupada con Franco. Como estas” – dije irónico

Mariana revoleo los ojos.

-Llámalo y ya ves que le dices. Anda llámalo – insistió

Respiré hondo y marque su número.
Un tono, dos tonos y en el tercero…

-¿Hola? – dijo del otro lado

Me quedé callada. ¿Ahora qué le decía?

-Dile algo – murmuró Mariana

-Hola. ¿Estas ocupado? – pregunté

-No y si. Me están maquillando para la sesión de fotos que tendré hoy.

Había aceptado la entrevista.

-¿Por qué? ¿Necesitas algo? – preguntó

-Me olvidé mi…mi…mi brocha de maquillaje en tú maleta el otro día

¿Mi brocha de maquillaje?! ¿Es enserio Danna? Que excusa para más estúpida.

-¿Tú brocha de maquillaje? – preguntó -. Yo no he visto nada. Pero si la necesitas con urgencia ven para acá y le digo a alguien de la producción que te dé la llave de mi departamento.

No quería ni verme.

-No, no te preocupes. No era muy urgente.

-Ah. Entonces te aviso cuando llegué a casa para que pases a buscarla – dijo no muy convencido

Mi dignidad estaba por el suelo.

-No Jorge. No te preocupe, se nota que no quieres verme. Ya no te molesto más, cuídate y mándale mis saludos a Chiara – colgué

Lo odiaba.

-La conversación más madura que he escuchado – dijo Mariana irónica.

La miré con cara de fastidio. Estaba cansada de que no se pusiera en lugar. Y solo tirada comentarios desatinados.

-No me mires así. Porque tú eres la única culpable de todo lo que está pasando. Esta vez fue tú culpa y no la de él – dijo mirándome con el ceño fruncido -. Yo aún no entiendo que estás esperando para terminar las cosas con Franco y no me salgas con que no puedes por las dichosas fotos esas. Porque tú ni siquiera las has visto y no sabes si existen o no. Y, si existieran Aboro ya te dijo que eso se resuelve con una demanda de tú parte, pero tampoco quieres eso.

Estaba realmente molesta.

-¿Qué esperabas Danna? ¿Que él te esperara sentado con los brazos cruzados. Mientras que tú jugabas a la pareja feliz con otro? Y lo peor es que no haces nada por arreglar la situación, piensas que tirada en tú cama va a venir el aire de la rosa de Guadalupe y te va a hacer el milagro de arreglarte el problema. Estas equivocada, si realmente amas a Jorge arriésgate. Y si no quieres hacerlo entonces déjalo ser feliz y no estés por los rincones llorando por algo que tú misma perdiste – dijo molesta retirándose de la habitación.

Suspire. Mariana tenía razón. Todo esto era culpa mía y tenía que arreglarlo si no quería perderlo para siempre.

Agarre mi celular y lo llamé.

-Hola Franco. ¿Estas en tú casa? Tenemos que hablar.

When I Met YouDonde viven las historias. Descúbrelo ahora