25- Lo Prometiste

5.1K 381 41
                                        

Juliana

Dormía y sentía que alguien tocaba mi rostro, eran suaves y pequeñas manos, se sentía muy bien.

Mamá, Juls... Mamá Juls— decía una voz, que la verdad no reconocía muy bien, aun sentía las suaves manos sobre mi rostro— Despierta mamá Juls— y lentamente mis ojos comenzaron abrirse y lo primero que vi fueron los ojos café y la sonrisa de Sofía, era ella que me tocaba con sus pequeñas manos— Por fin despiertas— levante un poco la vista y vi a Val al lado mío sentada apoyando su espalda contra el respaldo de la cama, tomé a Sofía para ponerme al lado de ella y darle un corto beso, a Sofía la deje sobre mi estómago— Aún sigues teniendo el sueño pesado— me dijo con una sonrisa.

—Es que hace tiempo no dormía tan bien— le dije, mire a Sofia— ¿Hace cuanto despertó?

—Como 20 minutos— contestó— Le di su biberon antes y luego la deje al lado tuyo. Estuvo bastante rato sobre ti tocando tu cara para ver si despertabas— me contó.

—Creo que si sentí sus manitas sobre mi cara— dije mientras las tomaba y las besaba. Nos quedamos unos minutos más en cama y luego bajamos en pijama a la cocina para tomar desayuno, Val dejó a Sofía en su silla mientras entre las dos preparábamos algo para comer.

—Hoy es domingo ¿que vamos hacer? — me preguntó Val.

—No se— conteste, me quedé pensando— ¿Y si tenemos un día de picnic?

—Me encantaría, pero aquí en la ciudad... No hay muy buenos lugares— me dijo.

—Conozco un lugar que está fuera de la ciudad— le dije.

—Genial. Terminamos de comer y vamos— me dijo con una sonrisa, yo asentí.

***

Metimos todo lo necesario a la parte de atrás del auto, mientras Val ponía a Sofía en la silla, se había quedado dormida, así que le fue más fácil. Nos subimos y nos fuimos.

Fueron unos 30 minutos para dejar la ciudad y unos 30 más para llegar a nuestro destino, estacione el auto y nos bajamos, habíamos llegado a una pequeña colina con césped corto y algunas pequeñas flores blancas y amarillas, tenía pocos árboles al rededor y una laguna, que para llegar había había que bajar la colina.

—Este lugar está incleible, Juls— me dijo— Nunca me habías traído por acá.

—Lo encontré hace algunos meses atrás, cuando... — la mire—fue días antes cuando decidí enviarte esas rosas para recuperarte. Me sirvió mucho para pensar— me sonrió y se acercó a mí para darme un beso, que me hubiese gustado que durará más, pero el llanto de Sofía nos hizo separarnos— Yo saco las cosas y tú ve a Sofía— ella asintió.

Bajamos por la pequeña colina, Val quería estar más cerca del lago, puse el mantel sobre el césped y la canasta y Val el bolso con las cosas de Val.

—¿Y viene más gente para acá? — preguntó.

—Las veces que vine había algunas personas, pero no vienen muchas. Tal vez las que viven más cerca de aqui— conteste.

Val le dio de comer a Sofía, luego la dejó jugar con sus juguetes mientras nosotras comíamos. Jugamos con ella, después Sofía se quedó dormida y nosotras nos recostados al lado de ella mirando el cielo azul y sus nubes que se movían lentamente, tomé su mano y la entrelace, gire un poco mi cabeza para mirarla, tenía los ojos cerrados, la contemple y di varios suspiros, me moví para estar más cerca de ella, me apoye en mi codo y note que frunció el ceño al notar que no sentía la luz del sol, abrió los ojos y me miró con una sonrisa, me acerque lentamente y la bese, fue un beso suave y pausado, sentí su mano en mi nuca para profundizar más el beso, con su mano recorrió mi espalda y la metió debajo de la polera acariciando mi piel, comenzó a subir mi polera lentamente, yo la detuve.

Forgive Me [Terminada] Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora