Cuando Harry llegó a su pequeño hogar lo primero que vio fue un Louis hecho bolita en un sillón ahogándose en llanto.
Preocupado camino rápido hasta él para poder consolarlo.
"¿Qué pasó, mi amor?" Preguntó suave haciendo que el omega sollozara más fuerte. "Lou, mi amor, ¿qué sucede? ¿Es el bebé?"
"No, no." Negó con la cabeza levantando apenas su mirada, tenía los ojos y la nariz rojos e hinchados, señal de que tenía horas llorando. "Nuestro pecesito está bien." Se limpio las mejillas tratando de controlar sus hipidos.
"¿Entonces que sucede, precioso?" Dejó que Louis se subiera a su regazo.
"Es solo que..." Hipo restregando su rostro en la fuente de aroma del mayor hasta obtener feromonas dulces y posesivas de su alfa. "Es solo que dejaste la comida en en estante alto..."sollozó con fuerzas; apenas Harry escucho una sonrisa se pinto en el rostro. "Y... Y yo no alcanzaba y tenía hambre..." Se aferro al cuerpo del alfa. "Yo solo quería cereal..."
Styles sonrió totalmente lleno de ternura, sin embargo, no dijo nada. Sabía que retar a su sensible omega no iba a servir de nada así que lo marcó con su aroma hasta que se relajo y solo saltaba pequeños hipidos.
Estaban en la fase final del embarazo, Louis estaba demasiado grande para poder agacharse o incluso para poder estirarse, era un caos porque necesitaba mucho más de Harry que antes ya que lloraba por todo, se enojaba o incluso hacia uno que otro berrinche, cada vez que lo hacía él respondía con gusto tratando de controlar a su omega y mantenerlo tranquilo, pero cada vez era más difícil, ni siquiera habían terminado de sacar todas sus cosas de las cajas porque Louis lloraba cada rato por las cosas que veía.
"Ay, mi amor, ¿quieres que te prepare la cena?"" Se ofreció amable.
"Pero que sea cereal de colores" negociaron, un poco más tranquilos.
"¿No quieres una deliciosa pasta?" De manera inconsciente llevó su mano hasta el vientre del ojiazul para dar un suave masaje a la piel estirada, rápidamente el cachorro se movió hacia la palma de su padre.
"Yo solo quiero cereal." Y ahí estaban de nuevo, esos ojitos brillantes llenos de lágrimas y un puchero pintado en el rostro. "Por favor..."
Styles suspiro rendido.
"Está bien, mi amor, cereal será." Unió sus labios en un dulce beso.
Aquella noche cenaron tranquilamente un plato de cereal utilizando pijamas a juego y terminaron envueltos en calientitas cobijas en la habitación murmurando dulces palabras de amor.
