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Christian

Han pasado dos semanas desde que Felipe y Colton comenzaron a trabajar en la obra de teatro. Felipe ya no pasa en la habitación y cuando está en ella, su cansancio le impide entablar una conversación. Su actitud cambia mucho cuando tiene un objetivo; está serio la mayor parte del tiempo, su escritorio está ordenado y lleno de libros, se levanta temprano y se acuesta tarde... es como una máquina.

-¿Te fue bien en química?- me dice Frank. Le muestro la hoja- muy bien.

Tuvimos nuestro primer exámen de química hace una semana y hoy nos entregaron el resultado: 87%. En mi antigua escuela no utilizabamos los porcentajes en la nota le dije a Frank cuando supe sobre este sistema, el ya lo usaba asi. Desde el 60% hacia arriba es un aprobado en este internado, me costó acostumbrarme a este nuevo sistema.

-Y a ti. ¿Cómo te fue?- Frank sonrie con satisfacción y muestra su exámen.

100%... maldito. Frank es un nerd de las ciencias, algo que desconcerta ya que su apariencia no es la de un nerd: expansiones de 6, tatuajes que tapan casi todo su cuerpo y pelo con un corte mohicano lo hacen ver más como un chico malo.

-Hombre, Felipe se ve cada vez más estresado- dice Frank, miro hacia el pasillo y veo a mi compañero de cuarto, su frente apoyada en la pared y sus ojos cerrados llaman la atención de todos los alumnos que pasan por ahí.

Me he dado cuenta que Felipe siempre está rodeado de ojos que lo devoran por completo, observan cada movimiento que hace y cada palabra que expulsa de su bella boca... diría que en el único lugar que está a salvo de esas miradas es en nuestro cuarto pero sería una mentira: yo también soy un DevoraFelipeporlosojos.

Caminamos con Frank hasta donde se encuentra Felipe, chasqueo los dedos en frente de él para despertarlo. Un espasmo hace que Felipe se pare rápidamente, abre sus ojos que se encuentran con los mios. Desde hace dos semanas que esos grandes y traviesos ojos no me miraban directamente... su mirada produce una sensación cálida en mi, esa sensación de abrazarlo eternamente, no olvido su sonrisa de mi mente pero verla en vivo me eleva al séptimo cielo. Creo que la abstinencia a Felipe me hace mal.

-Chris ¿Qué haces en mi salón?- me dice con tono soñoliento. Sus bostezos son interminables.

-No estamos en un salón, estamos en el pasillo que lleva a los patios.

Felipe me mira aturdido, le pido a Frank que me ayude a llevarlo a la habitación. Lo obligo a tomar una siesta.

-No le hagas nada a Felipe, déjalo descansar.

-¿Yo? Yo no le haré nada.

-No te creo.

-¿Por qué no?

-miralo, está indefenso. Lo atacarás. Lo sé.

Frank revuelve mi cabello y se va, dejandome solo con el bello durmiente.

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Llevo una hora viendo dormir a Felipe. Después de que Frank se fue, tomé la silla de mi escritorio y la dejé al frente de su cama. Es interesante que en toda esta hora Felipe no se haya movido ni siquiera un centímetro de dónde lo dejamos.

No puedo dejar de mirarlo, su rostro calmado es digno de un cuadro renacentista, su cuerpo trabajado de adonis griego... Dios que me hizo este chico para estar así.

Bruno Mars suena en mi teléfono, lo tomo para ver quién es la persona que me está llamando.

-¿Camila?

-Hola Chris, tanto tiempo ¿Cómo has estado?

-Bien, muy bien ¿Y tú?

Camila comienza a relatar un extenso discurso sobre lo que le ha pasado en este mes y medio que no nos hemos visto y, en resumidas cuentas, consiguió novia, ha sacado buenas notas y su padre le compró un auto para compensar la separación con su madre.

Atrapado con el demonioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora