La semana comenzó mucho mejor; me preparé para la segunda entrevista de trabajo que tenía el miércoles. Tenía que llevar mi portafolio con las mejores imágenes de mis trabajos más reconocidos. Quería mostrar mi versatilidad, así que agregué fotos de moda (de las cuales la mayoría eran de Tae, porque sí, él era uno de los modelos que más trabajaba conmigo).
También incluí paisajes de mi estancia en Nueva York y algunas fotos que tenía tuyas.
No me dejabas hacerte sesiones porque siempre decías que no eras lo suficientemente atractivo para posar. Era obvio que eran tus inseguridades las que hablaban por ti, porque seamos sinceros, Jimin, podrías quitarle el empleo a cualquier modelo número uno de esta ciudad.
Yo, de igual manera, me las arreglaba para hacértelas un poco "de contrabando"; te fotografiaba en momentos cotidianos y, cuando nos íbamos de vacaciones, aprovechaba para plasmar tu belleza en mis fotos.
Volver a revisar todas las sesiones viejas me puso nostálgico. Me había costado tanto llegar al puesto de fotógrafo principal en Moohong, una de las marcas más reconocidas de la ciudad.
Ahora tenía que empezar casi de cero nuevamente. La experiencia obviamente no la había perdido, pero no dejé una buena imagen al abandonar mi trabajo de un día para el otro, y esperaba que esa información no se hubiera corrido entre las otras editoriales y revistas de moda.
Tae y yo teníamos muy buena química para hacer sesiones extravagantes; disfrutábamos trabajando juntos y por eso también llegamos a ser más cercanos. Si nuestra amistad no creó lazos más fuertes fue, más que nada, por tus celos.
Kim Taehyung tenía una personalidad y presencia avasalladoras; misterioso a primera vista, pero gracioso e incluso infantil una vez que lo llegabas a conocer. Otra cosa para resaltar de su persona es que era un coqueto sin remedio. Coqueteaba hasta con el reflejo que le devolvía el espejo. Nunca pude hacerte entender que él era así con todos, que no había nada especial en la manera en que Tae me trataba.
Una sola vez te convencí para que asistieras conmigo a una cena laboral donde iban a estar mis jefes, colegas y, obviamente, todos los modelos que trabajaban con nosotros. Yo quería lucirme llevándote tomado de mi brazo porque, a mi parecer, eras la persona más hermosa y etérea que existía sobre la faz de la tierra. Costó, pero te convencí.
Esa noche te veías impresionante, brillabas como un ángel. Todo era perfecto, hasta que los malditos celos salieron a flote. Tae, Sana y Tzuyu se acercaron a saludarnos en nuestra mesa porque, a decir verdad, todos estaban ansiosos por conocerte.
Yo no asistía mucho a los eventos, así que éramos la novedad.
Nos saludamos, te presenté a ellos y, como era de esperarse, empezaron a bromear, diciéndote que yo era el fotógrafo más atractivo de toda la empresa y que los modelos se peleaban por trabajar conmigo. No era mentira la parte de que los modelos pedían trabajar conmigo, pero no porque fuera guapo, sino porque mis sesiones siempre eran elegidas para portada o para campañas publicitarias.
Esas bromas te pusieron incómodo y, para terminar de empeorarlo, Tae dijo que él era mi modelo favorito. Yo, conociéndote perfectamente, supe en ese instante que nuestra noche perfecta acababa de terminarse.
Tu buen humor ya se había esfumado. Podía asegurar que ninguno de los comentarios fue dicho con mala intención, porque trabajaba con ellos diariamente y sabía que no tenían nada en contra tuya. Pero tú lo viviste diferente. Ya ni siquiera me mirabas y, en la primera oportunidad que tuviste para irte, lo hiciste. Me disculpé para ir al baño y, al volver, ya no estabas en nuestra mesa. Así que no me quedó otra opción que saludar a mis jefes y mentir sobre tener una emergencia familiar para poder irme rápido.
ESTÁS LEYENDO
Miraculum *Kookmin* COMPLETA
FanficDos largos años... Dos años hablándote, besando tus manos quietas, esperando que abras los ojos... contándote todos los planes que tenía para nuestro futuro. Dos años viéndote dormir en esa fría cama de hospital que hoy se terminan. Fuiste y sos la...
