12

2.7K 337 48
                                        

Durante la semana siguiente mi vida se volvió una rutina bien organizada. Desayunar temprano con Yeri, ir a la editorial, asistir a reuniones y sesiones de fotos, volver al departamento, preparar algo de comer, ver unos capítulos de algún drama en el sofá mientras cenábamos e ir a la cama esperando incansablemente que uno de esos días me llegara un mensaje tuyo, Jimin.

​Moría de ganas de escribirte, pero sinceramente no se me había ocurrido todavía ninguna excusa para hacerlo y no quería parecer un acosador. Así que simplemente me dediqué a esperar. Saber que estabas a un mensaje de distancia era simplemente devastador; varias veces me encontré como un tonto mirando tu foto de perfil. Incluso Yeri me descubrió haciéndolo y se rió exageradamente de mí. Según ella, tenía que escribirte y ya, decirte quién soy e invitarte a salir.

Yo no lo veía tan sencillo. Gracias a Dios, o a quien sea que escuchó todos los deseos que pedí durante esos días, al fin recibí un mensaje tuyo.

 Gracias a Dios, o a quien sea que escuchó todos los deseos que pedí durante esos días, al fin recibí un mensaje tuyo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

No podía creer lo que estaba leyendo; era más de lo que hubiera podido desear. Querías compartir conmigo tu novela. Yo sabía lo complicado que eres para dejar que alguien lea algo tuyo; lo sabía perfectamente porque muchas veces tuve que rogarte que me dejaras hacerlo. Siempre fuiste inseguro al respecto y que me estuvieras pidiendo mi opinión significaba mucho para mí.

Me encontraba con la sonrisa más amplia y boba que podría tener en el rostro cuando un almohadón impactó en mi cabeza

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Me encontraba con la sonrisa más amplia y boba que podría tener en el rostro cuando un almohadón impactó en mi cabeza.

-Te escribió, ¿cierto? Tienes una cara de idiota impresionante. -Yeri rodaba los ojos exageradamente.

Nuestra relación desde que habíamos hablado de ti, podría decirse que cambió y a la vez no. Salvo por pequeños besos de hola y adiós que nos dábamos o aquellas raras ocasiones en las que tuvimos intimidad, siempre nos tratábamos más como amigos que como novios. Todo eso entre Yeri y yo había quedado atrás y ninguno de los dos se sentía extraño.

Reí tontamente y le devolví el almohadonazo.

-¡Sí! Lo invité a presenciar una sesión y dijo que le encantaría.

-¡Ay, Dios! Es como tener una hermanita de catorce años enamorada. ¡Por qué no le pides una cita y ya, JK!

-No, Yeri... no sé... ¿y si me dice que no? Si piensa que soy un acosador, prefiero ir poco a poco, encontrar el momento perfecto para decirle quién soy.

Miraculum *Kookmin* COMPLETADonde viven las historias. Descúbrelo ahora