No pude entrar directamente a la habitación; necesité unos cuantos minutos de preparación mental para enfrentar lo que sea que fuera a encontrar al cruzar esa puerta. Muchos escenarios pasaron por mi cabeza, algunos en los que nuevamente te olvidarías completamente de mí y en los que tendría que aceptar que ya no iba a ser parte de tu vida. Intenté ser optimista, pero todo lo que ya había vivido me tenía un poco traumado, para ser sincero; al parecer, la vida se empeñaba en hacernos las cosas cada vez más difíciles.
Tomé asiento y cerré los ojos, empezando a hacer mis ejercicios de respiración, esos que me ayudaban en momentos de pánico. Respiré profundamente una y otra vez mientras Yeri me hablaba y me decía que tenía que tener paciencia. Minutos después, Namjoon y el doctor se acercaron a mí.
—Jungkook, supongo que Yeri ya te comentó la situación —asentí levemente— Bueno, aquí el médico dice que puede ser temporal, que no tenemos que apresurarnos ni ponernos histéricos.
—Exacto —continuó el doctor— El paciente tiene antecedentes de amnesia psicológica, así que no sería raro que momentáneamente haya bloqueado ciertos acontecimientos. Pero eso no asegura que el estado permanezca así por mucho tiempo. El señor Kim me comentaba que Jimin estuvo en tratamiento durante varios meses para recuperarse de su anterior diagnóstico, así que mi consejo es que se comuniquen cuanto antes con su médico de cabecera y su terapeuta. Nosotros vamos a realizarle diferentes estudios mientras tanto para confirmar que no haya otras complicaciones: encefalograma, control oftalmológico, nuevas radiografías de tórax...
Entendí perfectamente lo que el doctor explicaba, pero eso no quitó que la preocupación y un dolor terrible se apoderaran de mi pecho. Iba a ser muy doloroso verte perdido, ver que no tenías ni idea de quién era yo nuevamente.
—¿Quieres entrar ahora, JK? ¿O prefieres que se quede Nam hasta que estés más preparado?
Parpadeé para salir de mis propios pensamientos; no había notado siquiera cuándo el médico se fue, ni que Yeri y Namjoon me miraban esperando una respuesta. Acomodé mis ideas y me levanté decidido; nada iba a evitar que ingresara a esa habitación. Ya no había tiempo para miedos ni dudas. Estabas vivo y despierto a tan solo una puerta de distancia, y yo iba a acompañarte fuera lo que fuera que nos deparara el destino.
—Yo me quedo con él —dije.
—¿Estás seguro? —Namjoon me preguntó preocupado.
—Nunca estuve más seguro de algo en mi vida, Hyung. Si no me recuerda, lo voy a entender. Yo sé quién es él y todo lo que significa para mí, y con eso me alcanza. Voy a estar a su lado pase lo que pase.
Los dos me abrazaron simultáneamente, pasándome sus buenas energías. Suspiré profundo y, sin pensar mucho más, entré a la habitación. Me acerqué a la cama y me senté a tu lado; estabas de costado con los ojos cerrados, quizás todavía te sentías cansado y volviste a quedarte dormido tras la visita del doctor. Suavemente, aparté algunos mechones rubios que caían sobre tu cara y acaricié tu mejilla. Entonces abriste los ojos y miraste directamente a los míos. Por unos segundos, mi corazón dejó de latir.
—¿Dónde estabas? —dijiste bajito. Fue entonces cuando supe que esta vez la vida no nos estaba jugando una mala pasada.
—Estoy aquí, Jiminssi... para siempre. Te amo, ¿sabías?
Sonreíste medio adormecido ante mis palabras.
—Yo te amo más, Jungkookie —respondiste, y cerraste los ojos nuevamente para seguir durmiendo.
Mis ojos se llenaron de lágrimas y no pude contenerlas por mucho tiempo más. Me acerqué a tu rostro y te di un beso suave sobre los labios. Entrelazaste tu mano con la mía y la llevaste cerca de tu cara, acurrucándote contra ella. Verte descansar con esa expresión tan calmada me hizo sentir que finalmente todo iría bien. Con la mano que tenía libre, comencé a acariciarte el pelo mientras observaba tu respiración tranquila.
ESTÁS LEYENDO
Miraculum *Kookmin* COMPLETA
FanfictionDos largos años... Dos años hablándote, besando tus manos quietas, esperando que abras los ojos... contándote todos los planes que tenía para nuestro futuro. Dos años viéndote dormir en esa fría cama de hospital que hoy se terminan. Fuiste y sos la...
