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—Jimin está vivo.

Sus ojos se abrieron enormemente y sus manos viajaron hasta mi pecho; estoy seguro de que podía sentir los golpes que estaba dando mi corazón.

—¿Qué? Jimin... ¿TU Jimin?

Asentí con la cabeza; no sabía qué más agregar. Tenía miedo de decir algo y lastimarla.

—Pero... ¿cómo? Si siempre me contaste que te fuiste el día que él falleció, es imposible, amor. Si estás teniendo alucinaciones de nuevo podemos buscar un psicólogo o psiquiatra que te ayude. Estoy segura de que en el hospital hay profesionales muy preparados para estos casos. Tú no te preocupes por nada, que estoy aquí para ti como siempre.

Pude notar cómo sus ojos se cristalizaban al hablar y mi corazón se contrajo adolorido. Ella me apoyaba sin importar qué; aunque me volviera loco, estaría para mí, para ayudarme a salir adelante. Puse una de mis manos sobre las suyas.

—Yeri, no estuve alucinando... lo juro. No te lo dije antes porque necesitaba estar seguro. Hoy, cuando vi a Jin, él me lo confirmó. Es verdad, siempre te dije que me fui el día que murió porque era exactamente lo que iba a pasar. Yo personalmente había hablado con los médicos y todos dijeron que, cuando lo desconectaran, su cuerpo iba a durar pocas horas. Ni siquiera un día; era inevitable según ellos. Jimin no había dado ningún signo de recuperación durante más de un año.

Las lágrimas empezaron a caer por las mejillas de Yeri y yo me sentía cada vez peor.

—Yo sabía la hora en la que iban a desconectar a Jimin, así que organicé mi viaje para no estar ni siquiera en tierra firme cuando eso pasara. Me fui muchas horas antes del horario que habían establecido los médicos. Jin me dijo que Jimin despertó justo antes de que comenzaran con el proceso de la eutanasia. Fue literalmente un milagro. Nadie comprendió cómo pudo, simplemente, abrir sus ojos.

Yeri se incorporó en la cama y yo hice lo mismo, esperando nerviosamente su reacción. Suspiré profundamente y cerré mis ojos. Me estaba sintiendo horrible; estaba seguro de que ella pensaba que eso significaba que iba a ir tras él. Y lo peor de todo es que era exactamente lo que quería hacer, y me sentía la peor persona del mundo por eso. De repente, sus brazos rodearon mi cuello y sentí sus labios suaves rozarse con los míos; era un beso dulce y tranquilo. Solo duró unos instantes; luego me abrazó y suspiró.

—Yeri, yo... no sé cómo me siento al respecto. Mi cabeza es un desastre ahora.

Ella me apretó y solo dijo: —Shhh... déjame disfrutar... déjame sentir esto una vez más.

—Yeri... no... no te estoy dejando, estás entendiendo mal las cosas. Nosotros nos queremos y funcionamos juntos. Solo quiero contarte porque sabes lo que significa Jimin para mí y sé que, aunque sea, quiero poder ser su amigo. Y no quiero que eso sea un problema entre nosotros.

Ella posó un dedo sobre mis labios para hacerme callar otra vez.

—Dije shhh, JK... Sé perfectamente que no me estás dejando, tonto. —Suspiré aliviado cuando la escuché decir esas palabras, hasta que continuó— Yo te estoy dejando a ti.

—¿Qué? —Intenté hablar, pero ella me apretó las mejillas haciendo que mi boca se pusiera como la de un pato. Me miró a los ojos fijamente y me dijo:

—JK, te amo y por eso estoy terminando nuestra rara relación.

Por fin me soltó y pude hablar.
—No, Yeri, no tiene que ser así. Yo solo quiero ser su amigo; él ya rehízo su vida, incluso ni me recuerda.

Ella sonrió y me sentí tan perdido que no supe qué más decir.

—Jungkook, de verdad está bien. Sé cuánto lo amas y, si tuviste la suerte de que un milagro hiciera vivir al amor de tu vida, no tienes que perder tiempo tratando de seguir conmigo. —Volvió a poner una de sus manos sobre mi pecho, justo en mi corazón—. Este ya tiene dueño y merece estar a su lado. Yo lo mantuve funcionando todo este tiempo, pero Jimin lo va a hacer vivir.

Miraculum *Kookmin* COMPLETADonde viven las historias. Descúbrelo ahora