Diferentes One-shots no necesariamente relacionados entre sí, donde cada letra del abecedario representa una situación entre Inosuke y Aoi. Incluye el universo original de la serie, así como diferentes AU.
Ni Kimetsu no Yaiba ni sus personajes me pe...
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· •「 ░╎❝. 𝚆𝚘𝚗𝚍𝚎𝚛𝚕𝚊𝚗𝚍 . ❞╎░ 」• ·
Lo primero que vieron los ojos de Inosuke cuando los abrió, fue un hermoso y vástago cielo azul, casi completamente despejado de nubes. El sol brillante lo cegó por un momento, antes de usar su mano para protegerse.
Se sentó, confundido, y miró a su alrededor. Estaba en un campo verde lleno de flores. Era un valle, rodeado por pequeñas colinas. Un viento suave soplaba, acariciando su rostro. No parecía haber nada más a su alrededor. Aquello le dio un sentimiento extraño, pese a que era un lugar sumamente hermoso, le resultaba desolado, solitario y lúgubre.
No recordaba cómo había llegado allí. A decir verdad, no podía recordar nada más que su nombre, "Inosuke Hashibira". No recordaba ningún aspecto de su vida.
Se miró las manos, y por ende, terminó mirando su cuerpo entero.
—¡¿QUÉ?!
Estaba usando un vestido... un vestido azul, con un delantal blanco. Sus piernas estaban cubiertas por unas medias de malla, también blancas, y llevaba unos zapatos negros de correa en sus pies. Quizás no recordara quién era o cómo rayos había terminado allí, pero algo le hacía sentir incómodo con respecto a la manera en que iba vestido.
—¡¿Por qué diablos estoy usando esta porquería?! —se puso de pie, para verse mejor. Extendió la falta abultada de su vestido, que le llegaba a las rodillas. Cuando sintió algo en su cabeza, y la tocó, descubrió una diadema de accesorio.
Volvió a mirar a través del valle. Solo veía flores, colinas, césped y mariposas. No había rastro de otra persona. Quiso caminar hacia una colina, pensando que de ese modo podría ver mejor. Pero entonces, unas rápidas pisadas a través del césped se escucharon detrás de él, así que se giró para ver. Alguien se estaba acercando.
—¡Oye, tú! ¡Ayúdame! ¡No tengo ni idea de dónde estoy!
Venía corriendo, pero no parecía querer detenerse. Entonces Inosuke se atravesó, con los brazos extendidos en su camino. —¡Te estoy hablando, pedazo de basura!
Entonces, la figura se detuvo, solo a unos centímetros de él. Logró frenar con dificultad, y se tambaleó. No había detallado a la otra persona hasta que estuvo frente a él. Inosuke tragó duro.
—¿Qué es lo que quieres? ¡Llegaré tarde!
Era una mujer. Obvio era una mujer. Tenía el cabello negro suelto, y sus ojos azules lo miraban con fastidio. Estaba usando unos tacones que le brindaban una altura similar a la suya. No entendió cómo podía correr tanto si usaba esos tacones. Pero el asunto no era ese. Inosuke no recordaba ninguna mujer, sabía qué era una mujer, pero no podía recordar ninguna. Aún así, algo le decía que el espécimen que estaba frente a él era uno muy bonito.