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El hermano mayor toca dos veces la puerta que estaba delante de él; la cual daba paso a la habitación de su hermano menor.

Después de no escuchar nada más que la simple música triste de fondo que yacía en su habitación, decidió entrar sin esperar respuesta por parte de él, esta acción no fue tomada en cuenta, ya que para sorpresa del castaño mayor, su hermano estaba tarareando una y otra vez la letra de Amor-foda mientras miraba con ojos apagados el techo.

Sabia cual era la razón del porque Alan estaba en ese estado, pero a pesar de eso, tenía que hacerlo entrar en razón de las consecuencias que traerá no conversar con su mejor amiga al respecto, porque conociendo a Alan se arrepentirá, y puede que en ese momento las palabras ya no valgan nada.

-Se perfectamente que no ser correspondido por la persona que quieres, duele- Le dice Alejandro acercándose a la cama de Alan y posteriormente tomar asiento al lado de este.

-...t-tu no lo entiendes- Murmura Alan entrecortado, realmente le costaba articular las palabras -...es m-mas, ¿Cómo tu... podrías saberlo s-si tienes a todo un harem de chicas... detrás de t-ti?-

Concluye con un poco de rabia en su tono de voz. Alan siempre supo que su hermano mayor atraía físicamente a muchas chicas, la mayoría de grado superior; Por eso siente cierto odio a las palabras que su hermano uso para “hacerlo sentir mejor”, porque el no estaba en su derecho de mencionar algo así.

Eso piensa Alan.
Pero está equivocado, hasta el propio Alejandro había tenido sus momentos duros en el amor.

–Alan- El hermano mayor suelta un suspiro y prosigue –Espero que estés consciente que eso no quiere decir nada, no importa cuántas han sido las chicas que se sintieron atraídas por mí, si no había sentimientos incluidos créeme que no es razón para salir con ellas-

El pequeño seguía mirando el techo tratando de hacerse el sordo, sentía que estaba escuchando blasfemia de su hermano, ¿Alejandro no salía con sus pretendientes porque le importaban los sentimientos? Ja, eso sonaba un chiste de mal gusto, y ni siquiera daba una pizca de gracia.

El conocía a su hermano, o al menos la anterior faceta de él, porque antes Alejandro era completamente diferente a como es ahora.

Las personas dicen que Alejandro ya no era el mismo chico de antes, de la noche a la mañana cambio, y ese cambio no paso desapercibido para nadie, todos lo notaron, por eso las chicas hacían lo posible por tratar de tener una conversación con él, los chicos lo querían tener cerca para así ser también atractivos como Alejandro.

Alan sabia que este Alejandro no era una persona con sentimientos, por eso la indignación.

-Lo físico es lo de menos, y aunque no lo creas también a mi me toco  la “Friend Zone”- Como si fuera el agua que derribo el vaso, Alan se posiciono en la cama quedando de frente hacia su hermano mayor.

Sus ojos se entrecerraron mientras trataba de detectar alguna mentira, Alan no era ningún estúpido, sabia como identificar cuando una persona estaba mintiendo con solo analizar sus expresiones.

-...¿La Friend zone? ¿es enserio?-

Pregunta claramente no muy conforme con su asentimiento.

-Sí, y en ese entonces estaba jodidamente mal por así decirlo, pero sinceramente era una ridiculez mi comportamiento, no tenia porque darme mala vida, como si hubiese sido el fin del mundo, la vida sigue, y desde que descubrí eso, todo lo que sucedía lo tomaba como experiencia- Su hermano menor estaba sorprendido, su hermano no estaba mintiendo, ni se le notaba ni un poco, estaba hablando  con honestidad.

–Así va esto Alan, todo es una experiencia, las caídas, los rechazos, entre otros, el mundo no siempre lanzara mierda hacia ti, y eso algo que debes tener presente, cada cosa mala, trae algo bueno, no importa su tamaño, o su valor, debemos apreciarlo-

Las pupilas de Alan estaban tomando forma cristalizada. Esas palabras llegaron a él. Su hermano le hacía ver su error a través de sus experiencias.
Alejandro abraza a Alan

–Las cosas, aunque lo deseemos o no, suceden por una razón, no ser correspondido por una persona no quiere decir que debas cortarte las venas como un idiota- Le manifiesta un poco enojado, recordando su pasado y pensando lo estúpido que llego a ser.

–Esto que estas sintiendo Alan, el horrible sentimiento que te carcome por dentro, verónica también lo está sintiendo, y muchísimo antes que tu- Alan no esperaba que su hermano le llegara con eso, fue un puñetazo en el estomago.

–Le gustas Alan, no me malentiendas, no tienes que corresponderla si no sientes nada, pero si darle una respuesta, se la merece-

El hombro de Alejandro se volvía húmedo con cada lagrima que salía de los ojos de su hermanito. Apretó fuertemente sus dientes, lo había entendido, y al haberlo hecho, no podía sentirse peor de lo que ya está.

Estaba consciente, sus palabras...no, tanto sus palabras como sus acciones lastimaron a verónica.

Comenzó a llegarle recuerdos de cuantas veces le mencionaba el nombre de Erika, como sus ojos brillaban cuando le hablaba de su chica de cabello marrón, esos ojos emanaban admiración y amor.

Y como no veía que los Verónica también brillaban, pero manifestaban lagrimas y dolor.

Alan se odiaba, realmente se odiaba, si le preguntaran en ese preciso momento a quien odia en todo el mundo, inmediatamente se señalaría, el odio que se siente sabe muy bien que se lo merece, jugo inconscientemente con los sentimientos de su mejor amiga, eso es imperdonable, vero no tiene porque estar pasando por esto.

-Toma-  Mientras su hermano menor se secaba las lágrimas con la manga de su camisa, Alejandro le entrego su teléfono.

-Snif g-gracias-

Ya teniendo el teléfono en su mano ingresa a la aplicación de mensajería instantánea, coloca el contacto de 🦊Vero-chan🦊  y le manda un solo mensaje.

Alejandro lo miro extrañado, no se lo esperaba; como entendiendo la mirada de su hermano mayor Alan respondió:

-Debo hacerlo en persona-

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