Capítulo 19

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Capítulo 19

SERENITY

Kinmoku era bellísimo. Para mí, el paraíso más hermoso y aunque la Luna le superaba en tamaño y también tenía sus cosas bonitas, Kinmoku era precioso. Fighter me enseñaba todas las maravillas de su planeta.

-Ten, bombón... -me dice Fighter agachándose para coger una bella, exótica y extraña flor naranja de cuatro pétalos–siempre quise regalarte esta flor...

-Es muy hermosa... es como las flores que lleva de adorno la princesa Kakyu en su vestido... -digo viendo la flor.

-Únicamente crece aquí... no la encontrarás en ningún otro lugar... -me dice Fighter. –Es la típica flor de Kinmoku...

-Gracias, Fighter –le digo con una sonrisa.

Ambas estamos a punto de besarnos cuando...

-¡Eh! ¡Vosotras dos, lesbis! –nos grita Healer.

-¿Lesbis? –pregunto extrañada.

–Tenemos que volver a la Luna a avisar a la princesa Kakyu que Galaxia se ha esfumado... -nos dice Healer acercándose a nosotras.

-Healer, primero de todo... no soy lesbi, me transformo en hombre cuando deseo, ¿recuerdas? al igual que tú... y no olvides que tú, de la misma forma que yo amas a una mujer... -le contesta Fighter. –Y segundo, es muy peligroso que la princesa Kakyu vuelva aquí... -dice mirándome esperando que dijera algo.

-No os preocupéis por eso... Kakyu se puede quedar a salvo en la Luna el tiempo que quiera... -le digo a Fighter –pero lo que me preocupa, es que no sabemos cuál puede ser el próximo movimiento de Galaxia... podría atacar la Luna... y aunque lo deseara... no podemos quedarnos aquí por mucho tiempo...

Fighter me mira.

-Tal vez cuando pase todo esto, puedas quedarte... si quisieras, claro... -me dice finalmente.

-No importa dónde estemos, siempre y cuando esté contigo... -le respondo.

-Oooh... ¡qué tiernos! –exclama Healer molestando –a veces sois demasiado empalagosos... me voy de aquí.

-Sí, eso ¡lárgate!, ¿no ves que sobras? –le dice Fighter a Healer también para molestarla.

-Tranquila, Healer, enseguida volveremos a la Luna y podrás ver a sailor Venus... -le digo también para molestarla con una sonrisa burlona.

-Sí, bombón, deberíamos salir ya... hay millones de kilómetros de aquí a la Luna... y no tenemos los poderes de teletransportación de sailor Saturn... -me dice Fighter.

-Oh, está bien, pero saldremos mañana... ¿Qué te parece si pasamos la noche aquí? –le pregunto a mi estrella.

-Bombón...

-Me gustaría conocer tu cuarto, Fighter... si no te importa, claro está... -le digo con una sonrisa descarada y juguetona.

-Para nada... es por aquí, mi reina... -me dice señalándome el camino y dándome la mano.

Fighter me llevó a su habitación. Y no podía creer lo que veía. Desde su habitación, en la más absoluta lejanía podía divisarse la Luna.

-¿Cómo...? –pregunto.

-Siempre he soñado con la Luna, bombón... incluso antes de conocerte... aunque no sabía por qué razón... -me explica. –Ahora lo sé... tú eres la razón...

Sailor Moon: Entre el deber y el corazónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora