- Tranquilo, pequeño... Despertarás a mamá y tiene que descansar. -Oí hablar a Austin.- Sh... Toma...
Abrí un ojo y lo ví de pie al lado de la cama, meciendo a Carter y dándole un biberón.
- Serás buen padre. -Susurré y Austin paró, sonrió y siguió meciendo a Carter.
Volví a dormirme enseguida, estaba muy cansada y era de madrugada.
Me desperté más tarde por el sonido de algo cayendo al suelo. Me levanté sobresaltada y bajé las escaleras corriendo para ver qué pasaba.
- ¡Austin, ¿estás bien?! -Exclamé entrando a la cocina.
- Sí, tranquila, sólo se ha caído el mando de la televisión. -Sonrió y se acercó a mí para besar mi frente.
- ¿Y Carter? -Pregunté sonriendo.
- Está en el parque que he puesto en el salón. -Sonrió.
- ¿De dónde has sacado un parque? -Me quedé anonadada, yo no compré eso.
- Mi madre lo guardaba desde que yo dejé de usarlo. -Se encogió de hombros y fuimos al salón a ver al pequeño que estaba durmiendo.
- Creo que es todavía un poco pequeño para que esté aquí, Austin... -Reí.- Debe estar en la cuna y dormir.
- Lo sé.. Lo siento. -Pasó su mano por su nuca nervioso.
- ¿Qué pasa? -Pregunté cogiendo a Carter en brazos y meciéndolo para que no llorase.
- Que es un poco difícil ser padre... -Chasqueó la lengua.
- ¿Qué? -Lo miré mal.- Pues mira, ahí tienes la puerta... -Sé que fui un poco, bastante borde pero no pude remediarlo... Mis hormonas siguen revolucionadas todavía. Al ver que él no respondía decidí arreglarlo.- Perdón... Las hormonas. -Dije agachando la cabeza.- Pero llevas razón... Además, somos jóvenes.. Podremos sacarlo adelante, ya verás.
- Sí. -Asintió sonriendo. Sacó su iPhone.- Sonríe. -Dijo y sonreí para la foto que nos estaba sacando.- ¡Oh! ¡Tengo una idea! -Exclamó.
- ¡Shhh! -Lo regañé.- Di.. -Reí.
- Podemos grabar a Carter en su crecimiento y todo...-Sonrió muy contento.
- Mmmm.. -Lo miré sonriendo y asentí.- Me parece genial.
El timbre sonó y Austin fue a abrir.
- ¡Cariño, deberías venir aquí! -Exclamó y caminé hasta la puerta principal de mi casa con Carter en brazos.
- ¿Qué pas.... -Me callé justo al verlos. ¿Qué cojones hacían aquí?.- Mamá, papá. -Dije borde.- ¿Qué hacéis aquí?
- ¡No nos has dicho que estabas embarazada ni nada! -Gritó mi madre.
- ¡Calla, lo vas a despertar! -Grité en susurros.- Austin, llévate al niño arriba. Él asintió e hizo caso.- ¿Qué queréis?
- Conocer a nuestro nieto, hija. -Dijo mi padre con una sonrisa más falsa que un billete de siete euros.
- Que yo sepa y recuerde, no nos hablamos. -Fui directa, no los quería aquí.- ¿Queréis dinero? -Negaron.- ¿Fama? -Volvieron a negar.- ¿Qué coño queréis entonces?
- ¡Ya te lo hemos dicho! -Volvió a gritar mi madre.- Conocer a nuestro nieto. -Bajó la voz en cuanto la miré mal.
- ¿Y si yo no quiero que lo conozcáis? -Me mantuve en mi figura.- No me hablo con vosotros, ¿por qué tendría que hacerlo?
- Porque el bebé no tiene la culpa de nada.. -Miré a mi padre, quien habló.- Es nuestro nieto, no puedes privarnos de eso.
- Sí puedo, yo decido. Es mi hijo. -Mordí mi labio inferior.
- Vamos, hija... -Insistió mi madre.- Ni siquiera nos has presentado a tu marido...
- ¿Austin? -Pregunté señalándolo, ya que, estaba detrás de mí.- No es mi marido, es mi novio.
- ¡Madre de Dios! ¡Hija! -Exclamó.- ¡Tienes un bebé siendo joven y no estás casada!
- ¿Y qué? Tú tuviste a Daniel con dieciseis. -Le eché en cara a mi hermano mayor.- Y además, ¿qué te importa?
- No le faltes el respeto a tu madre. -Dijo mi padre serio.
- ¿Se acabó la conversación? Ale, adiós. -Fui a cerrar la puerta pero mi padre puso el pie y no me dejo.- Quita el pie. -Ordené y no obedeció. Abrí de nuevo.- ¡Quiero que os vayáis! ¡Bastante daño me habéis hecho a mí! -Estaba eufórica. Mis ojos ardían por las lágrimas que estaban a punto de salir.- ¡Cojed un puto vuelo a España e iros! -Exclamé.
- ¿Estás segura de que es eso lo que quieres? -Preguntó mi madre.
- Sí. -Una lágrima empezó a caer.- ¡Ya!
Agacharon la cabeza y cerré la puerta. Subí corriendo arriba y me encerré en el baño.
- ¡____! ¡Sal, por favor! -Exclamó Austin desde el pasillo.
- No... -Sollocé. No quería que me viera llorar.
- ¿Por qué no los dejas conocer a Carter? -Preguntó tranquilamente.
- Porque no se lo merecen... -Volví a sollozar mientras intentaba tranquilizarme.- Me han hecho daño a mí, no pienso dejar que se lo hagan a Carter.
- Cariño, abre... -Pidió y abrí.- Ven aquí. -Abrió sus brazos y lo abracé.
Sé que sigo enfadada con él pero... Me está demostrando mucho en medio día que llevamos juntos de nuevo y lo necesito a mi lado, no podría hacer esto sola. Él me abrazó más fuerte y lloré aún más.
- Sólo me quieren por fama y dinero... -Comencé a hablar.- Nunca me han querido por nada más...
- Espera, sentémonos y relajémonos. -Dijo y asentí. Nos sentamos en la cama y me tranquilicé un poco.
- Puf.. A ver.. -Limpié las lágrimas de mis ojos y seguí hablando.- Cada vez que iba a España a verlos era en plan: "Hija, ¿me dejas dos mil euros? Te los devolveré, es para arreglar un poco la casa." " Cariño, ¿qué tal todo? A ver si nos llevas a alguna entrevista o algo." "____, dame quince mil euros, queremos hacer reforma." -Cogí aire y suspiré.- Siempre así... Nunca me han dicho: "¿Necesitas ayuda con algo, algún consejo? Te podemos ayudar." -Sollocé.- Yo siempre los he necesitado para todo, necesitaba que ellos me hicieran sonreír y ellos querían dinero y fama, no me querían a mí.
- Tranquila, pequeña. -Me abrazó.- Todo eso se acabó, ahora estamos juntos y no voy a dejar que nadie te haga daño, ¿de acuerdo? -Preguntó y asentí abrazándolo.- Y si no quieres que conozcan a Carter, está en tu mano, yo no pienso obligarte a nada.
- Gracias, Austin. -Dije y limpié mis lágrimas.- Te quiero.
- Y yo a ti, cielo. -Volvió a abrazarme más fuerte.
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Make A Wish. {Austin Mahone & tú}
Fanfiction______ García, una anciana muy agradable,con el pelo canoso,unos ojos azules preciosos,la piel blanca y su buen humor que nunca falta,os cuenta la historia de su vida. Ahora,ella tiene sesenta años,y se conserva muy bien. Ella era famosa en el mundo...