Prologo

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en medio de una enorme cama de madera y terciopelo blanco se ve a una hermosa mujer sentada. su cabello es rojo y largo cayendo en cascada por sus hombros y espalda. sus ojos son oscuros y sus labios rosados. viste un sencillo vestido blanco que le llega hasta las rodillas dejando ver sus blancas y torneadas piernas. la mujer tiene el ceño fruncido y las mejillas coloradas por el coraje.

—no tienes que preocuparte por tus cosas, yo hare que todo llegue en perfecto estado y...

—¿solo así?—pregunto enojada

—no vamos a discutir sobre esto, Perséfone.

—no lo hemos discutido, Hades— el frunció el seño molesto y empezó a caminar por la habitación frustrado. llevaba sus pantalones negros a la medida y que lo hacían ver tan bien. no llevaba camisa dejando ver su cuerpo trabajado. se paso una mano por su cabello corto y oscuro buscando una forma de calmarse y finalmente la volteo a ver.

—somos muy diferentes— señalo Hades

—sabes que eso no me importa—declaro enojada

—tu eres una diosa de la vida, Perséfone ¡de la vida!— dice molesto, afilando su mirada— yo soy el dios de la muerte, no es una simple diferencia de la que estoy hablando.

—es verdad, todo lo que dices es cierto—acepta ella mientras se levanta despacio y con elegancia de la cama, captando toda la atención del hombre y que calmara un poco su temperamento, ahora tiene los ojos nublados por el deseo que ella siempre provoca en el y que tanto lo aturde, solo ella logra hacer eso, solo ella puede hacer que el se desconecte tanto del mundo y que pierda el control de sus sentidos—soy la diosa de la primavera, una diosa de la vida y tu eres el dios de la muerte, el rey del inframundo— llega hasta el y con delicadeza posa la mano en su desnudo y fuerte pecho, sin dejar de verlo a los ojos. se apoya en la punta de sus dedos para llegar mas cerca a su rostro y deja sus labios a centímetros de distancia de los suyos, provocando que sus alientos choquen y que el ahogue un gemido—aun así, no puedes negar que te eh superado en tu trabajo, así que esa mierda de que por que somos diferentes no podemos estar juntos te la puedes meter por el culo.

digna, se separa de el, pero jadea cuando el la toma con fuerza y la pega a la pared con el encima de ella apretándola y a centímetros de su rostro mirándola furioso— te estoy dando la oportunidad de que huyas, Perséfone. así que tómala y vete porque si sigues a mi lado te voy a considerar cada vez mas mía y jamás te dejare ir sin importar cuanto miedo o asco me tengas.

—llámame masoquista o como desees— sonríe victoriosa, al ya verlo rendido ante ella— pero no me iré de aquí, acepte ser tu reina en cuanto me trajiste y no me arrepiento.

sin esperar mas Hades unió sus labios con los de ella desesperado, dejándose llevar por todos sus deseos, ama a esa mujer y no la dejara ir jamás sin importar quien venga por ella, el luchara con garras y dientes si es necesario.

ignorando los truenos que Zeus seguro ha mandado como advertencia a sus nuevas intenciones y la decisión que ha tomado, le quita de un tirón el delicado vestido de la chica dejándola completamente a su merced. ella con agilesa desabrocho sus pantalones dejando a la vista su miembro.

como siempre, ella esta lista para el así que de una sola estocada entro en ella y tragándose el gemido de satisfacción que ella soltó en sus bocas aun unidas.

es un maldito hijo de puta que se esta follando a su sobrina mientras la madre espera en el piso de abajo por ella, Hades lo sabe, pero no le interesa en lo mas mínimo. ella ha aceptado ser su mujer para toda la vida y lo va a disfrutar.

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