Narradora
Transcurrían las horas, T/n permanecía deprimida. Pensaba en escapar, pero para realizarlo necesitaría una estrategia que contuviera astucia y valor, sin embargo, necesitaría tener un período de tiempo para hacerla.
Mientras trataba de ordenar su estrategia, pensaba en algunas consecuencias y detalles, como los siguientes:
- Si escapaba la perseguirían.
Podrían asesinar a su familia y amigos.
- No volvería a tener una vida normal otra vez.
- Podría fingir estar muerta o solamente desaparecer sin dejar rastro alguno.
Narra Aidan
A veces no sé la razón por la cual la secuestré, es insoportable, no logro entender por qué no se mete en la cabeza que aquí mando yo y tiene que hacer lo que diga, ahora tiene que aceptar que es mía.
Haré que lo entienda mañana, le demostraré que ella me pertenece.
Narra T/N
Me desperté alrededor de las 6:30 a.m, me levanté para al baño y asearme. Luego me puse mi ropa, junto a mi zapatos y me arreglé mi pelo.
Bajé a la sala, Aidan estaba sentado en un sillón, me dí la vuelta para ir a la cocina, pero Aidan me habló.
—Ven aquí T/n — Su mirada se mantenía al frente, pero su expresión y tono era serio.
Por miedo me acerqué a él y me senté en el sillón junto a él.
— Buena chica —una sonrisa leve se hizo presente en su rostro, él pasó su brazo por mi cintura, me sentí como un perro en ese momento.
—¿Qué quieres? - cuestioné con incomodidad notoria.
—Quiero que perdones a este pobre chico enamorado que solo quiere que seas feliz a su lado — dijo abrazándome para depositar un beso en mi cabeza.
—Está bien, te perdono —respondí porque sabía que no había otra opción.
En un instante me sujetó de la cintura y no tengo idea que más iba a quería hacer, pero gracias al cielo llegó una de las empleadas para avisar que el desayuno estaba servido.
Me levanté de sillón con rapidez y llegué al comedor para desayunar y luego fui al jardín de la casa.
Pude observar que había muchos escoltas por si intentaba hacer algo alarmante. Me senté en una banca; sentí que un toque en mi cabello, era Camila, se sentó a mi lado.
—Parece que ya te estás ganando el amor de Aidan, ¿verdad? — me miraba algo sonriente.
—No me estoy ganando nada, imbécil —solté con un tono despectivo.
—¿Cómo me llamaste? —preguntó molestándose para seguido darme una cachetada —eres igual que todas las cualquieras que he conocido.
Yo no soy igual que nadie me escuchas - dije mirándola sería -
—Así deberías de defenderte cuando te golpeen —masculló mientras se levantaba para irse.
Aunque odiara a Camila, tenía razón. Así debería de defenderme, puedo comparar mi fuerza con la de Camila, pero no con la de Aidan.
Estuve toda la tarde ahí en el jardín, no aparecí para el almuerzo. Contame temen sentía la mirada de alguien en mí, me giré para ver hacía atrás, era Aidan que me estaba viendo desde la biblioteca. Le resté importancia ya que no siempre se me permitiría estar en el jardín.
Finalmente llegó el tiempo de cenar, una de las empleadas me llamo a ir al comedor, al entrar ya estaba ahí Camila viéndome mal.
Solamente me reía por dentro, me sentía victoriosa de haberle dado su merecido.
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ɴᴀʀᴄᴏᴛʀᴀғɪᴄᴀɴᴛᴇ | ᴬⁱᵈᵃⁿ ᴳᵃˡˡᵃᵍʰᵉʳ |
FanfictionT/n, una estudiante de secundaria como cualquier otra, con una vida algo compleja en casa, se considera igual al resto: siguiendo el mismo patrón, sin nada extraordinario. Lo único diferente es que logró enamorar de alguien sin haberle dirigido la p...
