Estabamos comenzando a comer cuando se pudo escuchó a alguien entrando al comedor, cuando aparté la mirada del plato ví que Aidan se sento para comer.
—Hola, Aidan. ¿Cómo te fue? —levanté saludó Camila para luego llevar a su boca un bocado de la cena -
—Como siempre —respondió sin tanto interés mientras se quedaba viendome.
Trataba de comer lo más rápido que podía para poder retirarme, sin embargo, ellos intentaron entablar un tema de conversacion conmigo.
—¿Qué tal ves a la chica? —indagó todavía mirándome mientras retiraban los platos.
—La verdad, la veo bien —respondió viendome también.
¿Y cómo te ves tú, T/n? - preguntó con una sonrisa algo forzada, casi incómoda.
—Me veo como alguien con muy mala suerte —mi voz y mi rostro expresban total seriedad.
Aidan me miró con una expresión molesta, pero no reaccionó de más. Camila trató de cambiar el tema de la conversación.
—Entonces… Aidan, ¿mañana irás a trabajar? —intentó con esa pregunta evadir el tema anterior.
—No, mañana me quedaré aquí todo el día —respondió, su mirada continuaba aún en mí.
—¿Y tú que harás mañana, T/n? - me preguntó ahora a mí Camila, estaba algo sonriente.
—Ay, no lo sé. Fíjate, que no lo he pensado — mi tono era notablemente sarcástico — evidentemente nada, encerrarme en mi habitacion ya que estoy secuestrada — sostuve mi mirada en ella, mostraba notable irritación.
En ese momento Aidan se levantó de su silla y me soltó una cachetada.
—Me tienes harto —Espetó para luego darme otra cachetada — tú no estás secuestrada, ¿entendiste¿, y no te he matado por lástima. — estaba que explotaba de ira.
—Todavía no entiendes que me secuestraste, luego te cansarás de mí y de seguro me matarás a golpes. — mi respiración estaba notablemente agitada — Que me hayas traido aquí sin mi consentimiento se le llama secuestro para que lo sepas —reclamé con la mano en mi mejilla que ardía.
Aidan me sujetó fuerte de las muñecas y me jaloneó hasta mi habitación. Me tiró al piso y mi cabeza pegó contra la pared.
Me agarró del cabello y luego me dio un golpe en el estómago. Me dejó tirada en el suelo, pero antes de retirarse me dijo.
—Y agradece que no te he matado o abusado de ti — prosiguió a salir para cerrar la puerta.
Yo solamente quería irme; me levanté de la manera que pude y me traté los golpes. Me puse una pijama para luego recostarme en la cama, poco a poco me invadió la tristeza.
Narra Camila
Aolo pude observae como se llevaba a esa niñita agarrada del brazo.
No entiendo porque al ver eso en mi rostro se formó una sonrisa burlona, enseguida pasé por su habitacion solo escuchaba golpes y sus quejidos.
Eso me generaba alegría, ví a Aidan salir de la habitación de ella. Enseguida me oculté, luego de asegurarme que se fuera abrí un poco su puerta, la ví que estaba golpeda y llorando.
Cerré silenciosamente la puerta y dirigí a mi habitación; no entendía la razón por la cual solo tenía una sonrisa en mi rostro.
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ɴᴀʀᴄᴏᴛʀᴀғɪᴄᴀɴᴛᴇ | ᴬⁱᵈᵃⁿ ᴳᵃˡˡᵃᵍʰᵉʳ |
Fiksi PenggemarT/n, una estudiante de secundaria como cualquier otra, con una vida algo compleja en casa, se considera igual al resto: siguiendo el mismo patrón, sin nada extraordinario. Lo único diferente es que logró enamorar de alguien sin haberle dirigido la p...
