Narra T/n
Me encontraba en una habitación con un estilo similar al mío. Me dirigí al baño, este era grande y tenía un jacuzzi.
Pero eso no me importaba, solamente me quedé mirándome en el espejo. Tenía moretones en la mayor parte del cuerpo y sangre en la cara.
Decidí bañarme, me quité la ropa, me introduje a la ducha. Luego de unos minutos salí y me coloqué unas prendas que me dejó Camila.
Me había dejado una camisa que era de color celeste y una falda negra, al igual que unas sandalias, no tenía el deseo de vestirme así.
Inspeccioné el armario, este solo contenía ropa de ese estilo. Me la coloqué porque no tenía otra opción.
Proseguí a peinarme. No me gustaba como me veía vestida de esa forma, no me sentía yo misma; al instante entró Camila diciéndome que bajara a la sala.
—Ven, niña, todavía te tengo que explicar muchas cosas — dijo ella
—Está bien —Asentí e inmediatamente bajé la mirada.
Nos encontrábamos ya en la sala, sentadas en los sillones y ella llamó a una mujer, seguido a este llamado, trajo té.
—Bueno, voy a explicarte unas reglas y otras cosas — seguido tomó un sorbo de té.
—Está bien —respondí con notable asco al ver el té, ya que no me gustaba.
—Por lo que veo no te gusta el té —a lo cual solamente río.
—Habla de una buena vez —exclamé, ya estaba un poco cansada de sus rodeos.
—Bueno, aquí van las reglas, pero antes quiero que sepas que no las puse yo, eh - me señalo con un dedo mientras me miraba con una expresión seca.
—Uno, no puedes salir por aquel portón —señaló el ya mencionado portón de la entrada — si no es con Aidan.
—Dos, tienes que hacer todo lo que Aidan diga, sino te puede ir mal —indicó para luego reír nuevamente — ,¡oh!, es cierto, ya sabes que te pasará.
—Tres, no puedes decir ni hacer nada sobre lo que escuches o veas — me miró con una expresión que mostraba seriedad, esto para que lo tuviese en cuenta.
—Cuatro, no puedes comunicarte con tus conocidos; cinco, no puedes estar en distintas zonas de la casa que no están permitidas pars ti. Seis, tendrás que decir la verdad, siempre. — Declaró, luego tomó una bocanada de aire debido a que explicó estas reglas de manera continua.
Pasaron algunas horas, Camila se mantuvo explicándome lo que debía o no hacer.
Ya era la hora de la cena, Camila y yo ya estabamos en la mesa esperando la comida.
Camila señaló que era habitual que Aidan no acudiera a cenar, que así solía ser, y que cuando cenaba con ella era verdaderamente inusual.
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ɴᴀʀᴄᴏᴛʀᴀғɪᴄᴀɴᴛᴇ | ᴬⁱᵈᵃⁿ ᴳᵃˡˡᵃᵍʰᵉʳ |
FanfictionT/n, una estudiante de secundaria como cualquier otra, con una vida algo compleja en casa, se considera igual al resto: siguiendo el mismo patrón, sin nada extraordinario. Lo único diferente es que logró enamorar de alguien sin haberle dirigido la p...
