Cuando la noche cae, la oscuridad acecha, y en el miedo,
esa luz era lo único que guiaba su camino.
...Inhala...
...Exhala...
Abrió sus ojos una vez más y el frio piso volvía a darle la bienvenida; apretó los puños con frustración, y sintió como en sus uñas rotas la tierra se incrustaba sin piedad.
Concéntrate.
Y aquella pequeña gota de agua, continuaba cayendo sin cesar en el suelo de tierra y roca, perdiéndose.
Como todos los días.
Como en esas cuatro semanas que llevaba ahí, y contando.
"Es inútil resistirse" le dijo la voz que continuaba acechándola, ese hombre que continuaba torturándola.
No, no lo era.
Llevaba, según sus cálculos, un mes resistiendo; un mes sin dejar que sus trucos y golpizas obtuvieran lo que él buscaba.
Se giró con resignación hacia el techo, quedando de espaldas en aquella sucia y oscura celda que se había convertido en su hogar.
Como si la noche se hubiese vuelto infinita y las estrellas hubieran dejado de existir; en una soledad eterna y no deseada. Las luces que iluminaban su camino, sus propias luciérnagas, no estaban ahí; no la acompañaban.
...Respira...
Y el sonido de la puerta metálica abriéndose y cerrándose, con un ruido molesto e irritante, le anunciaban que todo volvía a comenzar; como siempre, como todos los malditos días en ese encierro.
No se rendiría.
Se levantó, nuevamente, y a duras penas enfrentó a esos hombres, porque no permitiría que la volvieran a drogar sin pelear. No la volverían a sumergir, en ese mundo de pesadillas sin que ella opusiera resistencia.
Ella era una Hyuga, Hinata Hyuga, y jamás se rendiría; ese, era su camino del ninja.
Todo lo que necesitaba era seguir luchando, resistir y continuar, porque al final, tal vez, tendría la oportunidad de verlo una vez más.
No te puedes rendir. Debes volver a él.
Llevaban dos semanas de un tranquilo viaje hacia Kirigakure con la comitiva, recorriendo las aldeas y formando lazos, acuerdos y realizando reuniones entre las distintas familias con poder en la región; como se suponía que debía ser.
La lluvia, los había sorprendido en más de una ocasión, y entre pueblo y pueblo, ella había aprovechado de comprar sus recuerdos. Sospechaba que más adelante, no tendrían tiempo para ello.
El camino por el bosque estaba húmedo y los olores naturales resaltaban de forma agradable; el otoño siempre sería una estación hermosa.
Los colores cálidos y el viento frio los acompañaban, como si el ambiente se hubiese vuelto un recuerdo de infancia; de aquellos viejos que se evocan con cariño.
Activó su técnica ocular para verificar que todo estuviera en orden mientras continuaban avanzando, en medio de la alegre conversación que llevaban.
Pero algo llamó su atención.
Un escalofrío, el silencio y esa terrible quietud; no veía nada, absolutamente nada.
Ya había pasado por esto.
Se giró hacia sus compañeros de viaje y comprobó aquello que la atemorizó: no era capaz de visualizar los canales de chakra.
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Luciérnagas
FanficEn esa tarde de otoño, en que las cadenas se rompieron, el viento frio anunciaba, que un nuevo camino aparecía. La pequeña luciérnaga necesitaba volver a brillar, y buscar su propio lugar para iluminar; y él buscaba alcanzar, aquella pequeña luz que...
