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TN terminó de vestir a Jungkook con cuidado. Uno de los motivos más importantes para cuidar de él era que pudiera seguir asistiendo a la escuela con sus compañeros. Mantenerlo rodeado de caras conocidas especialmente de sus amigos Jimin y Taehyung era fundamental para que no se sintiera tan solo.

El pequeño estaba desayunando en la mesa mientras TN revisaba correos del colegio en su celular. Levantó la vista al ver pasar a Yoongi, quien solo tomó su taza de café y le dio un sorbo largo.

—¿No vas a desayunar?

preguntó ella

—No tengo hambre

respondió él secamente, evitando mirarla a los ojos.

Yoongi echó un vistazo alrededor. El departamento había cambiado por completo en menos de una semana. En la sala había dibujos pegados en las paredes, juguetes esparcidos sobre la alfombra y crayolas de colores brillantes por todas partes. Parecía que Jungkook hubiera vivido allí desde siempre. TN se había acostumbrado a su presencia con una rapidez que preocupaba a Yoongi. No quería que ella se encariñara demasiado, porque todavía no sabían qué iba a pasar después.

—¿Quieres que te lleve a la escuela?

preguntó él, mirándola por fin.

TN estaba limpiando con una servilleta la comisura de la boca de Jungkook. Le sonreía con una ternura enorme, una sonrisa radiante que Yoongi casi nunca había visto en ella.

—Sí, solo termino de vestirlo

respondió ella

—Son las 8:30.
—¿Y qué tiene? Aún podemos llegar a tiempo.
—Nada… Es solo que tú siempre estás lista mucho antes.
—Vestí al niño, preparé el desayuno y tuve que hacer varias cosas más. No hay prisa

explicó TN con calma.

Yoongi se quedó desconcertado. Antes, TN era la imagen misma de la puntualidad: siempre lista con anticipación, organizada y responsable. Ahora parecía más relajada, como si su prioridad hubiera cambiado.

—Tómate tu tiempo

dijo él al fin, volviendo la atención a su café.

—¿Puedes vigilarlo mientras voy un momento a la habitación?
—Está en casa, no le va a pasar nada.
—Nunca está de más.
—De acuerdo

TN le agradeció con una sonrisa y se dirigió al cuarto. Yoongi suspiró y se sentó junto a Jungkook. Sacó su celular y abrió la aplicación donde guardaba sus canciones. Buscó sus AirPods con la mirada; estaba seguro de haberlos dejado sobre la mesa. Los buscó por todos lados hasta que su atención se posó en el niño.

Jungkook tenía uno de los auriculares en su plato vacío y el otro en la mano, a punto de metérselo a la boca.

La cara de Yoongi palideció. Se levantó como un rayo y le quitó el auricular justo a tiempo.

—¡Mocoso! Eso no se come, ¡podías haberte asfixiado!

exclamó, alzando la voz más de lo que pretendía.

Le quitó el otro auricular y lo dejó sobre la mesa, sin importarle si se había dañado.

Jungkook hizo un puchero y, al instante, rompió en llanto.

—Tranquilo, no estoy enojado contigo… Estoy enojado conmigo mismo

dijo Yoongi rápidamente, intentando suavizar el tono. Le acarició el cabello con torpeza, sin saber muy bien cómo consolar a un niño.

—¿Qué le hiciste?

preguntó TN, apareciendo casi corriendo desde el pasillo.

—No le hice nada

respondió Yoongi, visiblemente alterado

—Casi se come uno de mis AirPods. Solo quería evitar que se lastimara.

TN observó la escena en silencio. La expresión de Yoongi no era de enojo, sino de genuina preocupación y miedo. Se sintió mal por haber pensado lo peor

—Lo siento…

murmuró ella

—No pasa nada

dijo Yoongi, negando con la cabeza

—Termina de vestirte. No creo que quieras ir así.

TN bajó la mirada y se dio cuenta de que tenía la blusa mal abotonada.

Sonrió con timidez

—Está bien

Regresó a la habitación para arreglarse. Yoongi se acercó de nuevo al pequeño, que ya estaba más calmado, aunque todavía sollozaba bajito.

—Lo siento, Kookie

susurró, usando el apodo con suavidad.
Se sentía extraño. Nunca se había preocupado tanto por nadie más que por TN. Esa nueva inquietud lo descolocaba por completo.

{.....}

Durante el trayecto en el auto, ambos permanecieron en silencio. TN no sabía qué decir y Yoongi parecía no tener ganas de hablar.

Jungkook iba en el asiento de atrás, feliz, con Floyd sentado a su lado. El pomerania se había convertido en su compañero inseparable. TN había comentado la idea de llevar al perro a clase como mascota temporal y, sorprendentemente, varios padres no habían puesto objeciones.

—¿Cómo van tus clases?

preguntó TN, rompiendo por fin el silencio incómodo.

—Lo de siempre

respondió Yoongi encogiéndose de hombros

—Solo estudiantes que no tienen muchas ganas de aprender música. ¿Y las tuyas?

—Son divertidas. Todos los días pasa algo nuevo. Me encanta estar con ellos, especialmente con Jimin y Taehyung. Se llevan muy bien con Jungkook.

La expresión de TN se iluminó al hablar de sus alumnos. Eran adorables y llenos de energía.

—¿Los hijos de Namjoon y Jin?

preguntó Yoongi, mostrando un poco más de interés

—Sí. Jimin y Tae han pasado por mucho…

TN sintió una punzada de tristeza. Ellos sí habían vivido en un orfanato antes de ser adoptados, algo que ella no quería que Jungkook tuviera que experimentar nunca.

—Pero ahora los tienen a ellos

dijo Yoongi, como si hubiera leído sus pensamientos

—Lo sé

respondió TN, forzando una sonrisa que a Yoongi no le pareció del todo sincera.

Después de unos minutos más, llegaron a la escuela. Jungkook estaba visiblemente contento. Tal vez extrañaba a su mamá, pero la presencia de TN y Floyd parecía ayudarle mucho.

TN ayudó al niño a bajar del auto. Yoongi le pasó la correa de Floyd y, sin poder evitarlo, acarició el suave pelaje del pomerania. El perro ya empezaba a caerle bien.

—Nos vemos en la tarde

dijo TN

—Sí

respondió Yoongi, y esta vez le sonrió de verdad, mostrando las encías en esa sonrisa amplia y genuina que TN tanto amaba.

Los vio alejarse: TN tomando de la mano al pequeño. De pronto, Jungkook se giró, levantó la mano y se despidió con una sonrisa enorme que dejaba ver sus dientes de conejito. Yoongi sintió una mezcla de calidez y culpa. ¿No lo odiaba el niño por haberlo regañado esa mañana?

Levantó la mano también y se quedó allí hasta que los perdió de vista. Luego subió al auto, abrió la guantera y sacó la hoja con la información de contacto de Jeon Jungkook.

No iba a ir directamente a su escuela. Desvió el rumbo, puso la dirección de la casa de los Jeon en el GPS y arrancó.

Haría su mejor esfuerzo por ayudar… aunque eso significara investigar por su cuenta lo que realmente había sucedido.

Seamos Padres Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora