𝐀 𝐇𝐀𝐑𝐑𝐘 𝐏𝐎𝐓𝐓𝐄𝐑 𝐒𝐓𝐎𝐑𝐘
Los seguidores del señor tenebroso llevan años moviendose entre las sombras esperando el momento adecuado para resurgir y todo apunta a que el gran momento se acerca.
Isabelle Stone, bruja, hija de muggles, alum...
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- Me estoy muriendo.
- Exagerado.
- Mira quien fue a hablar.
Finales de abril, primavera, cuando el calor de los rayos de sol anuncia el fin del invierno. Como si nunca hubiese sido invierno, las plantas florecen y la temperatura sube. Lo que hace que los alumnos empiecen a pasar más tiempo en los terrenos externos del castillo y la concentración disminuya en las aulas debido al calor.
En este caso las casas de Gryffindor y Hufflepuff de quinto año se encontraban en los invernaderos mientras el profesor Longbottom explicaba una de las plantas más comunes de la primavera. Aunque a penas un par de personas le prestaban atención.
Issi y Daniel intentaban regar a su flor pero el chico empezó a echarse el agua por la cabeza diciendo que tenía mucho calor.
- Me vas a acabar mojando a mi tambien.
- Te haría un favor, no se como no te estás muriendo.
- Dan, si haces eso no vais a tener agua suficiente para vuestra Ranunculus.
- Ya se lo he dicho, pero no me hace caso. - Le contestó la pelirroja a Andrew que ayudaba a Sarah con su flor.
- ¿Alguien sabe porque es importante regar correctamente esta especie?
- Porque es venenosa, profesor. - Contestó Catherine Roberts a Neville que se movía entre las mesas de sus alumnos.
- Que raro que ella lo sepa. - Le susurró Issi a Sarah que le siguió la broma.
- Ya sabes, entre venenos se conocen.
- Correcto, diez puntos para Gryffindor. ¿Y alguien me sabe decir qué pasa si no se riega bien?
- Que empieza a soltar su veneno en forma de humo de color dorado...
- ¿Cómo esto? - preguntó Issi viendo un poco de líquido asomar por el centro de la flor, Daniel la apartó para ver qué era, pero de repente un chorro salió disparado hacia su cara.
- ¡Me ha dado! ¡Mi cara! ¡Me voy a quedar sin cara!
- ¡Por Merlín Dani!
- ¡Ayuda! ¡Andy! ¡Issi! ¡Sarah!
- ¡Profesor! ¡Que se muere! - gritó Sarah mientras le daba en la cara con un guante.
- ¡Te lo dije!
- ¡Alumnos fuera del aula por favor!
Toda la clase salió rápidamente antes de que la mayoría de las flores empezaran a soltar sus propios fluidos. Se escuchaban risas mientras Daniel Thomas se marchaba de camino a la enfermería acompañado por Neville.