𝐀 𝐇𝐀𝐑𝐑𝐘 𝐏𝐎𝐓𝐓𝐄𝐑 𝐒𝐓𝐎𝐑𝐘
Los seguidores del señor tenebroso llevan años moviendose entre las sombras esperando el momento adecuado para resurgir y todo apunta a que el gran momento se acerca.
Isabelle Stone, bruja, hija de muggles, alum...
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- Bien, Luna y yo tenemos unos asuntos que atender, después de aquí id a Ollivanders a por vuestra varita y por último nos veremos en Flourish and Blotts para comprar los libros.
- A la orden capitán - Lysander y Lorcan se pusieron firmes e hicieron un gesto militar.
- No os metáis en líos. - Luna lanzó a sus hijos una mirada de advertencia como las que Susan le daba a Isabelle cuando sabe que va a gastar una broma.
- ¿Nos vamos? - Lorcan se hizo el sordo ante las advertencias de su madre mientras que Lysander y Frank asentían con la cabeza. Neville le dió a Issi una bolsa llena de monedas.
-¿Qué es esto? - preguntó Isabelle.
- Eso, es el dinero que me dieron tus padres para comprar tus cosas. Pero en el mundo mágico se utiliza otro tipo de dinero. Galeón, de oro; Sickle, de plata, y Knut. de bronce; Si no me equivoco hay 17 Sickles en un Galeón, y 29 Knuts en un Sickle, lo que significa que hay 493 Knuts en un Galeón. - Isabelle asintió ante toda esa información, demasiada por un día.
Isabelle, Lysander, Lorcan y Frank entraron en una tienda con un letrero que ponía «Madame Malkin, túnicas para todas las ocasiones», se acercaron al mostrador, donde estaba una bruja sonriente y regordeta vestida de color lila.
- Scamander, Longbottom. ¿Hogwarts? - Preguntó la señora despreocupada.
- Buenos días Madame Malkin, ella es Isabelle Stone, y venimos a por las túnicas de Hogwarts. - Respondió Lysander educadamente.
- Bien, pasad hay muchos por aquí - Madame Malkin se llevó a los chicos a otro parte mientras que indicaba a Isabelle que avanzase hasta el final de la tienda y se subiese a un escabel al lado de una niña de pelo rubio y ojos verdes bastante bajita. La pelirroja se acercó hasta la niña y se subió al escabel mientras que una mujer regordeta le ponía una túnica y le media el largo adecuado.
- Hola - Saludó Issi con una sonrisa. -Me llamo Isabelle ¿Y tú?
- Hola. - Respondió tímida. - Me llamo Madison Watson. - La niña cerró los ojos como esperando un golpe invisible.
- Encantada Madison. - La rubia abrió los ojos como platos y se quedó mirando a Isabelle - ¿Que pasa? ¿Tengo la cara verde? ¡Otra vez no, por favor!
-No, no... Es solo que la gente suele apartarse de mí o simplemente fingir porque mi padre es el ministro de magia. Creen que les podría hacer algo, al igual que él.
- Pero eso es horrible ¡No deben juzgar a alguien solo por su familia! ¡Es ridículo! - Al ver que la niña sonreía un poco Isabelle la imitó.
- ¿Eres hija de muggles? - Preguntó la rubia.
- Si - Al bajar la cabeza unos mechones pelirrojos taparon sus ojos grises.
- Bueno, Como tu has dicho, no está bien juzgar a alguien por su familia - Isabelle sonrió, sin duda había ganado una amiga.