Jimin salió del departamento con un calor insoportable entre las piernas, afortunadamente para él se había separado del mayor justo antes de que su pequeño despertara, salió de ese lugar sintiendo el rey de reyes por haber déjalo a Min Yoongi con una erección más grande que su propia mano, meneo la cabeza lado a lado cayendo en cuenta que pensar en ese momento no era buena idea para él, al llegar Kai estaba preguntando a todo mundo por él y donde se encontraba, cuando hicieron contacto visual Kai poso una mano en su pecho y suspiro acercándose a él.
-Dios Jimin, pensé que alguien te había secuestrado ¿Estas bien? - Pregunto el mayor y Jimin asintió - ¿Realmente estas bien? Traes la cara toda roja - Jimin toco su rostros y respiro profundo - S-sí, estoy bien.
Kai confió y afirmo con el rostro - Bien, entonces ¿En dónde nos quedamos? - Dijo, pero Jimin solo camino a la salida a dirección del primer piso.
-L-lo siento, tengo que irme a casa, es muy tarde.
Salió del lugar, acalorado y con sudor queriendo ir a casa, cuando llego a su casa -claro con un poco de silencio por el miedo de despertar a su madre- lo primero que hizo fue acercarse a la cocina para tomar algo helado, moría del calor y no precisamente se trataba del clima, pero no lo ayudo.
Mientras tomaba la bebida no podía olvidar como el mayor gemía y gruñía en su oído, además de recordar como tocaba y apretada su cuerpo con deseo y pasión, cerro sus ojos y golpeo su cabeza castigándose así mismo.
Cuando subió a su cuarto vio la cama, idéntica a ese departamento de hace un rato, no podía sacarlo de la cabeza, otra vez ¿Qué tenía de especial Min Yoongi? Era el único hombre hasta ahora que lo estremecía solo con el habla y el toque, buscaba más y más del mayor, no podía evitarlo, Yoongi tenía algo que hacía a Jimin perder la cabeza y sentir ese delicioso calor que no muchos lograban.
Jimin camino a paso lento a su cama, removiéndose entre las sabanas sintiendo un calor agolpándose de a poco en su cuello y rostro cuando las imágenes del momento en la cocina y el departamento bañaron totalmente su cabeza de un momento a otro.
-Ji-min... Oh, Jimin...
Su pantalón de cuero comenzó apretar y asfixiar a su entrepierna, evidentemente comenzó a agrandarse comenzando a enviar por sus piernas pequeños piquetes, su piel y piernas se tensaron cuando Jimin paso una suave y delicada caricia con la punta de sus dedos donde el bulto se encontraba, un jadeo se escapó de entre sus labios.
Repitiendo la acción Jimin apretó con fuerza la sabana debajo de él, esta vez con más fuerza arrebatándole un suspiro tembloroso que quiso callar mordiendo su labio. Su rostro se había enrojecido completamente siguiendo con su mano, apretando y frotando, su corazón y respiración comenzaron a hacerse incluso más irregular.
Su pantalón fue desabotonado con paciencia y lentitud, logrando un escalofrió por su columna vertebral al sentir por fin la liberación de su oculto y erecto miembro, su cuerpo comenzó a emanar calor por todas partes, su mano busco temblorosamente la sabana fría y débil para poder sostenerse de este cuando su otra mano se adentró entre su bóxer suspirando se dio cuenta como su cuerpo estaba totalmente mojado con tan solo imagines en su cabeza.
Nunca había pasado algo así.
Apretando sus dientes y su mandíbula, gruño cuando sus dedos bajaron por toda su extensión enviándole una electricidad deliciosa a todo su cuerpo. Comenzó un vaivén lento, demasiado lento tapando su boca con su mano recordando no despertar a su madre.
Sus ojos se apretaron con fuerza cuando apretó su glande, sus manos apretando incluso más su boca y sabanas cuando volvió a repetir esa acción, logrando tener leves escalofríos por todo el cuerpo. Arqueo su espalda cuando espasmos golpearon su cuerpo y las cosquillas recorrieron sin piedad toda su extensión y piernas enteras, su respiración se hizo violenta y desesperada cuando su mano intensifico el movimiento ante la excitación, sus piernas temblando inquietas, tensándose.
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Do it for me
Historical Fiction(Ad+18) -Soy como un pecado Jonnie...-Le dije, pasando mi manos levemente por encima de su camisa, hasta quitar solamente un botón -Soy como la lujuria.. -Entonces.. si tu eres el pecado personalizado.. estoy dispuesto a cometerlo. El amor puede c...
