-Falto tu patética cara, anciano.
Jimin podía sentir como sus piernas temblaban de la completa falta de respeto que había acabado de hacer. Yoongi solamente pudo reír por la actitud tan inmadura del pequeño, quitando el resto de jugo que había mojada su cara. Estaba realmente furioso, el niño siempre lo podía furioso.
Yoongi se levantó bruscamente del asiento en donde se encontraba y con una fuerza sobre humana tiro el jarro de las manos del niño haciendo a te tambalear en su lugar. Quería asustarlo, quería verlo llorar pidiendo disculpas por su comportamiento, quería verlo temblar, pero solo pudo al pequeño riendo a carcajadas.
- ¿Qué da tanta risa?
Jimin se alzó de brazos y quiso irse del lugar con una sonrisa en el rostro, pero fue detenido por el mayor, tomando del ante brazo.
- ¿No te enseñaron a respetar a tus Hyungs en tu casa? - Gruño cuando vio que la sonrisa del menor aún seguía en su rostro.
-Usted no es mi Hyung - De repente su sonrisa había cambiado por una expresión seria y recta. Yoongi bufo ante las palabras del rubio.
-Muchacho igualado, tu Tía sabrá que hiciste apropósito esto - Jimin rio a carcajadas mientras veía al azabache, se veía más horrible con el cabello abajo.
-Quiero ver que intentes eso - Su cuerpo se movió bruscamente, soltándose del agarre del mayor - ¿A quién crees que le va a creer? ¿A ti? Un vecino nuevo que quiere fallársela y olvidarla o ¿A mí? - Su cadera se apoyó en la mesa. Yoongi frunció el ceño - También seré claro, mi tía me Ama, no puedo describir cuanto cariño siente por mí, incluso me cuenta quien y quien no es precoz en su cama - El azabache lazo una ceja - Somos prácticamente mejores amigos, y si uno de los dos dice que esa persona no le conviene, lo escuchamos y lo alejamos.
Jimin acerco su rostro al cuello del mayor y después de suspirar, subió a su oído y susurro - Eso quiere decir que, sin mi consentimiento, no te la puedes follar, porque a quien escucha es a mí.
Jimin se separó con una sonrisa en el rostro y salió de la casa, despidiéndose de espalda.
Ah no, eso sí que no.
Yoongi salió de la casa, buscando una cabeza rubia por el condominio y las pequeñas calles, no sabía dónde se había metido la tía de Jimin y en realidad ahora no le importaba, ahora lo único que quería era darle una buena tunda y una lección a ese mocoso.
A Yoongi siempre le ha gustado pelear, molestar y joder a quienes parecen más frágiles, la vida se hacía mejor cuando veías a un niño fastidiado por tus palabras o acciones, era divertido, pero por un momento llego a pensar que se metió con un niño distinto a otros.
Este no se callaba cuando el alzaba la voz, Jimin le gritaba más fuerte, este no bajaba la cabeza cuando lo miraba castamente, Jimin mantenía el contacto visual sin romper el lazo, este no protestaba cuando hacia una broma pesada o algo así, Jimin le devolvía la misma mientras le recordaba que quería respeto, jugando más sucio que el Min Yoongi.
Pensar en que un niño literalmente controlaría con quien follaba no le gustaba y aun que de cierta manera ver al a alguien en su faceta de malo era atractivo, Yoongi realmente no pensaba así de este niño. Desde que lo vio, vio malos modales y vagas palabras que lo molestaban de sobre manera, la vida siempre los llevaba a encontrase en situaciones incomodas e desagradables y Yoongi a veces no llegaba a entender porque con tan solo ver su rostro o presencia tenia tantas ganas de golpearlo o corromperlo, realmente no entendía porque la situación con el menor era así.
Yoongi miro al pequeño caminando y como si estuviera desesperado le grito - ¡Tu mocoso!
Jimin giro sus ojos hasta ponerlos blancos cuando reconoció la voz, miro hacia donde estaba el azabache y pudo jurar sentir como sus piernas flaqueaban, el mayor se veía tan enojado que prácticamente venia corriendo mientras gritaba su nombre, afortunadamente no había mucha gente por las calles puesto que la tarde había llegado pronto y parecía oscurecer pronto.
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Do it for me
Historical Fiction(Ad+18) -Soy como un pecado Jonnie...-Le dije, pasando mi manos levemente por encima de su camisa, hasta quitar solamente un botón -Soy como la lujuria.. -Entonces.. si tu eres el pecado personalizado.. estoy dispuesto a cometerlo. El amor puede c...
