Capítulo 12

1.5K 201 36
                                        

Yagi le había hecho señas a la familia para que todos entraran en silencio, habían avanzado lo suficiente por el pasillo hasta la sala y pudieron notar al pequeño omega sentado frente al piano moviendo de vez en cuando sus hombros al momentos de h...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Yagi le había hecho señas a la familia para que todos entraran en silencio, habían avanzado lo suficiente por el pasillo hasta la sala y pudieron notar al pequeño omega sentado frente al piano moviendo de vez en cuando sus hombros al momentos de hacer énfasis en algunas teclas para seguir con la canción que tocaba en ese momento y todos estaban fascinados por el tipo de ambiente que Izuku llevaba con el sonido del piano.

Inko bajaba por las escaleras cuando se dio cuenta de que ya todos habían llegado y frunció el ceño, yendo a pellizcarle un costado a su esposo quien no tardó mucho en quejarse en alto, provocando que Izuku se detuviera a escuchar lo que sucedía detrás suyo, al parecer su padre había llegado y venía acompañado, no había notado Hasta ese momento el suave aroma a menta que solo el cenizo podría desprender y supo que sus padres habían invitado a comer a la familia Bakugou, sonrió levemente por ese detalle.

¿Dónde quedaron tus modales? ¿Por qué no les gas indicado dónde sentarse? Regañó Inko con el ceño fruncido y bufó antes de ver a los invitados con una sonrisa. No se queden de pie, vamos, acomódense donde más les guste.

Inko cielo-

Ahorita no Respondió la pequeña mujer mientras se metía dentro de la cocina para servir las tazas de café.

Yagi bufó por aquella respuesta y pronto se escuchó a Izuku reír, se había dado ya la vuelta y ahora se mantenía con el rostro un poco ladeado hacia donde suponía, estaba su padre.

Siempre es lo mismo contigo papá, mamá te regaña por no invitar a las personas a sentarse Comentó Izuku con calma antes de voltear hacia la familia, haciendo una leve reverencia. Bienvenidos, gracias por venir aunque yo no sabía nada de su llegada.

Ow cariño, que dulce eres y pensar que eres el destinado de la bestia que tengo por hijo Comentó Mitsuki con pesar mientras veía al peliverde sonrojarse.

Vieja sigo aquí, te estoy escuchando Gruñó Katsuki en una queja que detuvo en el momento en el que escuchó reír a Izuku.

Oh, no tiene que decirle así a su hijo Comentó Inko saliendo con una bandeja para colocar esta en la mesa ratona para comenzar a servir el café en las tazas. Perdonen mi falta de educación, yo soy Inko y es un gusto conocerlos, bienvenidos al pueblo.

Los Bakugou tomaron la taza que la peliverde les extendía, agradeciendo por esta mientras los dos mayores sonreían por sus palabras, pudieron notar fácilmente a quién se parecía Izuku de sus dos padres, no solo físicamente si no también por la personalidad y aquello era agradable.

Gracias por la bienvenida, no tiene porqué disculparse Comentó Masaru y sonrió levemente para presentarse. Yo soy Masaru y ella es mi esposa Mitsuki, es un gusto conocerla Inko.

Campo de flores [KatsuDeku] [Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora