Capítulo 25

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Un día después.

Las carretas se encontraban preparadas y el grupo de chicos que conducirían estas también lo estaban, sus jefes habían llegado el día anterior bastantes contentos por la respuesta recibida en la ciudad protegida y por los resultados obtenidos con algunos de los cachorros en los orfanatos, los doctores habían puesto en marcha la producción de las medicinas con las instrucciones de Chisaki antes de que éste avisara que debía volver a su pueblo por cosas que tenía pendientes y es que el hombre recordaba la promesa que le había hecho a los niños que lo ayudaron a avanzar y conseguir excelentes resultados, por ello era que debía cumplir su promesad e irlos a buscar para curarlos, sobre todo a Izuku y a Shouto, no se había olvidado en ningún momento de esos dos, por ello era que mantenía a Jin cuidándolos y vigilándolos, además de que sería el que los ayudaría a sacarlos del pueblo.

—Está todo listo jefe —Avisó Himiko con emoción recorriéndole. —Ya Jin fue avisado y nos dijo que nos recibiría en la parte trasera del pueblo, nos contó además, que ambos chicos estarán juntos.

—Perfecto, vayan saliendo entonces —Indicó Chisaki seriamente antes de ver al resto. —Ustedes también, busquen a esos chicos.

—Me temo que yo tendré que ir con alguno de los otros, el chico del tercer pueblo fue asesinado por los ancianos ayer en la noche —Informó Hekiji con los labios en una línea fina. —El periódico lo anunció esta mañana a primera hora y se sabe cuál es el siguiente pueblo...

Todos vieron el momento justo en el que el alfa perdió el control de su animal y destruyó la sala donde se encontraban entre gruñidos, el grupo se quedó quieto en su sitio, dejando a su jefe sacar toda su ira por aquella noticia y soltaron un suspiro silencioso en conjunto cuando lo vieron detenerse, supieron que quería saber cuál era el siguiente pueblo y Hekiji temió por todos ellos.

—Mi informante dentro del grupo de los ancianos me dijo que el siguiente pueblo sería donde está Jin en estos momentos —Soltó de manera casi veloz. —Dijo que piensa que puede que lleguen en la tarde por una inspección completa del pueblo.

—Los túneles no están listos completamente —Murmuró Himiko al recordar aquel detalle y se tensó antes de ver al jefe. —Los chicos...

—Vayan a dar el aviso al alcalde de ese pueblo ¡ahora! —Exclamó Hari llamando la atención de todos en la habitación. —Luego toman a Izuku y a Shouto, pero centrémonos en mantener vivos a esos chicos.

—Hari tiene razón, andando a dar el aviso —Ordenó Chisaki con el ceño fruncido. —Es necesario que lleguen primero que esos malditos.

—Nos iremos en los caballos ¡andando!

La orden llegó de Hekiji quien corrió hacia afuera junto a los otros, soltando a los caballos de las carretas para poderlos utilizar y salir de su pueblo hacia el de los chicos junto con sus compañeros quienes le seguían el paso, definitivamente tenían que llegar primero y dar el aviso para que se comenzaran a movilizar dentro del pueblo.

•••••

Sobre el nido de aquella cama mediana se encontraba Izuku hecho un ovillo entre los aromas de sus conocidos, desde el día anterior lo había hecho luego de que Katsuki lo sacó de la universidad para llevarlo hacia la casa, quedándose con él un par de horas antes de volver con los grupos para seguir con la construcción, entendía que debía estar allá para terminar los túneles cuanto antes, por ello no le pidió quedarse, ni siquiera ese día que es cuando más necesitaba estar acompañado.

Tenía miedo, sí, pero mientras no saliera de su casa, todo estaría bien, eso era lo que pensaba mientras esperaba la llegada de Shouto.

Había desayunado poco más de una hora, pero la ansiedad de la espera le estaba volviendo a abrir su apetito, por ello era que se encontraba pensando y decidiendo si salir del nido o simplemente aguantarse su hambre, aunque bien sabía que era malo hacerlo, por ello fue que apretó los labios en una línea fina antes de levantarse lentamente del nido, colocándose un suéter que estaba lleno de las feromonas de Katsuki, el mismo le quedaba grande y le llegaba por la mitad de los muslos, le hacía sentir pequeño, pero no le importó ese detalle mientras caminaba despacio por el pasillo hacia las escaleras, tensándose cuando el ladrido de All Might se dejó escuchar y por poco cae del escalón que ya había pisado para bajar, escuchando a su madre salir de la cocina y sintiendo su sorpresa al verlo casi caer.

Campo de flores [KatsuDeku] [Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora