Capítulo 17

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Ese mismo día en la tarde, todos en el pueblo se habían reunidos como mismo el alcalde había pedido

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Ese mismo día en la tarde, todos en el pueblo se habían reunidos como mismo el alcalde había pedido. Había un grupo bastante grande de un lado y uno pequeño del otro mientras los niños, niñas y jóvenes discapacitados se encontraban junto a sus padres o familiares a cargo, éstos niños eran observados por el pequeño grupo al otro lado de la calle quienes estaban dispuestos a pedir el exilio de todos ellos con tal de salvar al pueblo y a ellos mismos. Mientras que el grupo más grande estaban para escuchar las ideas que pudieran salvarlos a todos.

El alcalde se encontraba en medio de ambos grupos esperando a las familias que faltaban, sintiendo la tensión que había entre todos, sabía que no iba a ser una reunión pacífica, pero también esperaba que el grupo en contra no fuera a traicionarlos luego cuando los ancianos llegaran, porque ahí sí sería un verdadero problema. Las cuatro familias faltantes llegaron a la plaza, entre ellas estaban los Midoriya y los Bakugou junto a All Might quien estaba completamente alerta y dispuesto a atacar en caso de que alguien alterara a su amo.

—Me alegra que hayan asistido todos hoy a esta convocatoria —Comenzó diciendo el alcalde con calma antes de suspirar viendo a los únicos dos chicos del secuestro, alternándolos antes de ver hacia sus padres, no permitiría que pasaran por algo peor a lo de ese momento, se los había prometido y a sí mismo en el momento en el que todos regresaron, pero lamentablemente no pudo cuidar a las dos que se habían marchado del pueblo. —Ya todos han de saber por qué estamos haciendo esta reunión y para los que no, les informo que es por la noticia del periódico, las visitas sorpresas que los ancianos dijeron que iban a hacer con la finalidad de descubrir si habían pueblos escondiendo a los chicos discapacitados, además de amenazar con que si habían más de tres, el pueblo entero desaparecería —Informó no muy contento con estarlo diciendo en voz alta, sobretodo porque los implicados estaban escuchando. —Espero que todos o al menos alguno de ustedes haya venido con algún plan, los demás escucharemos sus ideas y votaremos por la que mejor se acople a los pequeños para salvarlos y salvarnos nosotros cada que vengan de visita. Así que los invito a acercarse uno por uno.

Todos sabían que se iba a armar una enorme discusión si los del grupo que no estaban de acuerdo con tener a los discapacitados allí, pasaban primero, pero debieron prever que habría uno más rápido que todos en llegar antes que los que sí estaban de acuerdo o antes que alguno de los padres, porque en un abrir y cerrar de ojos, ya uno se encontraba arriba con el alcalde y algunos otros ya estaban puestos para evitar que alguien que estuviera del lado del grupo más grande, pasara a dar alguna idea.

—Buenas tardes a todos, un gusto verlos en esta bonita convocatoria donde por fin podré expresar mis ideas en contra de los anormales que tenemos dentro del pueblo —Comenzó a hablar el hombre sin importarle que la mayoría lo viera molesto por sus palabras. —Bueno, el alcalde quiere ideas, yo le daré dos. La primera que se nos ocurrió a mis amigos y a mí, que todos se marchen del pueblo y así nada nos pasará a los que sí somos normales —Comentó a modo de puya, viendo a cada discapacitado con una sonrisa cínica, sobre todo al peliverde pecoso que se escondía detrás de un cenizo que no conocía de nada. —La segunda idea que se me ocurrió a mí, es que me dejen matarlos con mis propias manos y de esa manera los ancianos reconocerán este pueblo como aliados de ellos.

Campo de flores [KatsuDeku] [Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora