Capítulo 2

2.9K 378 158
                                        

Habían pasado tres días luego de la conversación que tuvo con su padre en el auto, ni siquiera había pensado en ninguna decisión si no que simplemente hizo sus días como el anterior y ese día no era diferente

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Habían pasado tres días luego de la conversación que tuvo con su padre en el auto, ni siquiera había pensado en ninguna decisión si no que simplemente hizo sus días como el anterior y ese día no era diferente.

Izuku se encontraba sentado en su butaca frente a él se encontraba su caballete con un lienzo en blanco y sus pinturas estaban ordenadas en una mesita a su lado, desde pequeño sus profesores le han dicho que no hay necesidad de tener visión para dibujar, solamente hay que imaginarlo y plasmarlo, claro que Izuku sabía que si no dibujaba bien sus profesores le decían sobre el fallo y él lo acomodaba, así fue que aprendió a dibujar. En su mente creaba la imagen de lo que quería hacer y luego, poco a poco, él lo plasmaba en el lienzo; sabía qué pintura usar ya que el braille* le ayudaba a que escogiera los colores adecuados.

Esa vez como muchas otras dibujaba su sueño, el único sueño que tiene desde pequeño que era ver un campo de flores pero aquel sueño era sólo eso, un sueño que tenía al dormir y que su animal interior le transmitía, por ello era que conocía el campo de flores que su padre había plantado para él. Era el mismo que se encontraba pintando en el lienzo con sus pinturas y acuarelas, dejando que la imagen de su mente guiara su mano de manera correcta. Su madre decía que era un genio, que su ROP* no le prohibía hacer cualquier cosa que se propusiera y quizá era así, no creía que él mismo fuera un genio pero si creía que podía hacer todo lo que se propusiera, por ello era que tampoco se decidía qué estudiar.

Amaba dibujar, no le importaba quedarse sentado en su butaca por horas, no le importaba mancharse las manos, la cara e incluso a veces el cabello con la pintura ya que le gustaba la sensación que dejaba esta en su piel, cuando se secaba se sentía un poco rasposa pero eran sensaciones que le gustaba mientras se encontraba dibujando.

Pero había otra cosa que también amaba hacer y que, cuando su padre lo escuchó no dudó en conseguir uno para la casa. Se trataba de un piano, tocar cada tecla para crear sonidos suaves y armoniosos era demasiado relajante para él y para cualquiera que se encontrara cerca y lo escuchara.

Había encontrado aquellas partituras una mañana por casualidad cuando uno de los profesores había llegado con varias cajas, dentro habían cosas que había conseguido del comerciante que había estado en el pueblo, Izuku recuerda haber sacado las hoj...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Había encontrado aquellas partituras una mañana por casualidad cuando uno de los profesores había llegado con varias cajas, dentro habían cosas que había conseguido del comerciante que había estado en el pueblo, Izuku recuerda haber sacado las hojas y se la mostró a uno de sus compañeros que fue el que le preguntó al profesor de qué se trataba los símbolos que se apreciaban.

Campo de flores [KatsuDeku] [Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora