Capítulo 23

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A la mañana siguiente.

Era demasiado temprano para estar despiertos, Izuku lo sabía y Katsuki lo confirmaba, pero ambos estaban acostumbrados a madrugar y aunque ese día era para que el alfa descansara, aun así no podía volver a dormir por lo pronto, por ello se encontraba entre los brazos de su omega, disfrutando del bajo ronroneo que éste tenía para él, gustándole demasiado el  hecho de poder despertar ambos completamente enrollados entre sí bajo las sábanas ajenas, era el cielo, definitivamente.

—El desayuno estará listo pronto, Kacchan —Murmuró Izuku con suavidad mientras escuchaba el movimiento de los pasos de sus padres en el piso de abajo.

—No me quiero levantar, estoy muy cómodo aquí —Se quejó Katsuki, refiriéndose a su comodidad sobre el pecho ajeno. —¿Tienes que salir hoy, Zuku?

—No, mañana sí debo ir a clases, pero hoy me quedaré en casa contigo, Kacchan —Respondió Izuku con tranquilidad mientras acariciaba suavemente el cabello cenizo ajeno, masajeando de vez en cuando la nuca ajena y sonrió al escucharlo gruñir de gusto. —Aunque si te refieres a si tengo que salir hoy de la habitación, sí, sí tengo que hacerlo, Kacchan.

—¿A dónde va mi omega que hará que salga de sus brazos? —Cuestionó Katsuki en una queja, sintiendo el movimiento en el cuerpo ajeno por la risa de Izuku y sonrió levemente por ello.

—Voy a ir por nuestro desayuno, Kacchan —Respondió Izuku luego de terminar de reír, sin dejar de acariciar el cabello ajeno con suma suavidad, le gustaba poder mimar a su alfa al menos de esa manera.

—No, no. Yo iré por él, no tienes por qué moverte de aquí, además, no quiero que te vistas todavía —Respondió Katsuki, quejándose luego por el golpe que el pecoso le dio luego de escucharlo chillar avergonzado. —No me pegues cariño.

—Eres un pervertido, Kacchan —Acusó Izuku antes de separarlo de su cuerpo y taparse hasta la cabeza con la cobija antes de agregar: —tal vez no lo recuerdas, pero tú también estás desnudo, Kacchan.

—No lo soy… Bueno, tal vez un poco, pero es culpa tuya por ser tan sexy  —Respondió Katsuki con diversión antes de reírse por su comentario. —Es verdad que lo estoy, pero yo puedo vestirme y bajar, subir y desvestirme de nuevo, en cambio si tú te vistes no querrás volver a desvestirte de nuevo.

Izuku se sonrojó por su comentario, negando rápidamente, no era sexy como el alfa decía, al menos él mismo no se sentía de esa manera, aun así sabía que si lo decía en voz alta, el cenizo se lo haría ver de alguna u otra forma y no estaba listo para dejar su sitio bajo la sábana, aunque no duró en darle la razón a su segundo comentario, era cierto que no querría desvestirse una vez que tuviera la ropa puesta y Katsuki parecía saber perfectamente eso, así que no lo dejaría ir él a por el desayuno.

—¡Chicos el desayuno está listo! —Avisó Yagi desde el inicio de las escaleras en el primer piso.

—Ya escuchaste Kacchan, hay que bajar —Comentó Izuku en un intento de levantarse para vestirse.

—Nada de eso, pequeño conejo escurridizo, ven para acá —Respondió Katsuki deteniéndolo y dejándolo en la cama bajo la cobija mientras se levantaba para ponerse el pijama que había dejado abandonado la noche anterior antes de su baño.  —Yo voy por el desayuno, quédate aquí.

Izuku se quejó al no haber podido escapársele, así que no le quedó de otra que quedarse allí en la cama tal como el alfa se lo pedía y Katsuki se lo agradeció antes de salir de la habitación, caminando hacia las escaleras antes de bajarlas y dirigirse hacia el comedor, saludando a sus suegros antes de explicarles que llevaría arriba su desayuno y el de Izuku, ya que era el pecoso se había vuelto a dormir y no quería despertarlo todavía, era una mentira piadosa, pero no quería responder la verdad de por qué no bajaban a comer. Inko comprendió rápidamente y no tuvo problemas en colocar la comida en una bandeja junto con los vasos de jugo y el postre, dándole la bandeja a Katsuki antes de animarlo a subir para que él también descansara un poco más antes de desayunar, sólo en ese instante fue que Katsuki se sintió culpable por mentirle a la mujer, pero ya estaba hecho.

Campo de flores [KatsuDeku] [Omegaverse]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora