¿Y POR QUÉ NO?

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Los meses pasaron, y Anna y Tom siguieron quedando todas las semanas, cada vez de manera más seguida. Ambos estaban seguros de que cada vez sus sentimientos por el otro eran más fuertes, y finalmente llegó el día que Anna llevaba semanas esperando: el día en que Tom le pidió salir con él.

Estaban haciendo un picnic frente al London Eye cuando Tom empezó a ponerse nervioso, asustando a Anna. Esta le preguntó si sucedía algo, y Tom le dijo que tenía una pregunta muy importante que hacerle, lo cual sorprendió a Ana, poniéndola nerviosa.

Finalmente, Tom se decidió a hacer la pregunta que llevaba meses rondando por su cabeza, y a la pregunta de que si Anna quería ser su novia esta respondió que sí, pues si de algo estaba segura era de que el estar cerca de Tom le hacía completamente feliz, y le hacía sentirse más llena que nunca: se consideraba una persona de lo más afortunada.

Un par de meses pasaron, y las cosas entre Tom y Anna fueron mejorando cada día. Todos sus amigos y compañeros de trabajo sabían sobre su relación y estaban encantados, pues decían que habían nacido para encontrarse ye star juntos, que eran almas gemelas. Ambos se complementaban y encajaban a la perfección. Se entendían y se querían como Anna nunca creyó que llegaría a querer a nadie.

Una mañana yendo a casa de Tom Anna se encontró con Hermione en la puerta del departamento de su vecina quien, nerviosa, preguntó a Anna si podía hablar con ella, la cual aceptó con una gran sonrisa.

Hermione preguntó a Anna qué tal estaba, y esta le contó a Hermione sobre su vida: el trabajo, sus amigos... y sobre Tom. Le contó todo sobre Tom: que estaban saliendo, que le quería como nunca había querido a nadie y que al fin había conseguido llenar el espacio que todas esas lagunas habían dejado en su vida.

A Anna siempre se le dio bien leer a las personas, y fue por eso por lo que, por más que Hermione fingiese alegrarse por ella, sabía que algo escondía, y que realmente no era felicidad los que sentía por ella, sino decepción. Decidió ignorar aquello, pues quería ver a Tom pronto, y le dijo a Hermione que hablarían otro día, pues había quedado con Tom y tenía que irse.

Hermione y ella se despidieron y, cuando Anna estaba a punto de desaparecer, Hermione la volvió a llamar para después pronunciar unas palabras que desubicaron a Anna: "ha vuelto".

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