FALDI.

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"Hasta siempre, Faldi".

Faldi.

"Todos sois unos perritos falderos de Potter, lo único que hacéis es seguirle para ganar uno poco de fama, ¡sois unos desesperados!"

"Oh, vamos, ¿se ha enfadado el mayor perrito faldero de Potter?"

"Ve con tu novio Potter, Faldi, que te necesita".

"Eres Faldi porque eres el perrito (Fald)ero de Potter, y no finjas lo contrario".

"¿Loco por ti, yo, Faldi? Ya te gustaría".

"Nunca pensé que me enamoraría del perrito faldero de mi enemigo".

"No he dejado de llamarte Faldi porque sigue pareciéndome un mote cariñoso... quizás siempre supe que sentía algo por ti pero no lo quise ver".

"Mi querida Faldi... Te quiere: Draco Malfoy".

Y entonces recordó.

Recordó todo sobre su vida pasada, recordó la pena y el vacío que sintió cuando Draco se marchó de su vida, un vacío que ni siquiera Tom fue capaz de llenar por completo. Recordó que quiso morirse y que perdió la esperanza, recordó que era una bruja, y recordó que pidió a Hermione que le ayudase a olvidar todo sobre su vida en Hogwarts, con la condición de volver a recordar todo si alguna vez volvía a escuchar la palabra "Faldi", sabiendo que solamente Draco la llamaba así.

Todo entonces cobró sentido: la historia que Draco le había contado sobre aquella chica se refería a la historia con ella: a la historia de su propia vida. ¿Cómo es que no se había dado cuenta? Acababa de echar de su vida a su primer y único verdadero amor, y esperaba que no fuese demasiado tarde para recuperarlo, pues sabía cómo era Draco, y sabía que acababa de destrozarle, y que era capaz de hacer cualquier cosa cuando eso pasaba, sin importar a quién pusiese en peligro, incluyéndose a sí mismo.

Anna entró corriendo al comedor, encontrándose con Emma, Tom y su familia de frente. Anna preguntó a su hermana si sabía dónde estaban los padres del chico rubio y esta, con una sonrisa, les señaló. Sabía que tendría que disculparse con ella, pero en aquel momento no tenía tiempo que perder.

Anna se dirigió hacia Narcissa y Lucius, los padres de Draco, preguntándoles si sabían dónde había ido este, llamándoles por sus nombres. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que Anna había vuelto a recordar, pues en ningún momento le habían mencionado sus nombres.

Sin dudarlo, abandonaron la boda y comenzaron a buscar a Draco.

FaldiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora