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Capitulo 9: Regreso.

-Freya, ¿estas segura de no querer venir con nosotros?- Pregunta desilusionado.

-Estoy bien, Dio.- Le sonríe.- Aun tengo que cuidar de mis padres.

-Vendré a visitarte siempre que pueda.

-Mas te vale, sino tendré que ir yo por ti.- Coloca un sombrero oscuro encima del la cabeza del rubio.- Ten mucho cuidado con el sol, ¿si? No me gustaría ver que otra vez lastimaste tu bonita piel pálida.

-No tienes porque preocuparte, ya no tengo razones para hacerme daño.

Se dejan escuchar unos suaves golpeteos en la puerta.

-Dio, ¿estás listo?

El rubio abre la puerta.

-Si, ya estoy listo.

-¿Podrías esperarme abajo? Quisiera hablar un poco con la señorita Freya.

El Omega asiente, cerrando la puerta al salir.

-Quisiera darle nuevamente las gracias por haber ayudado y cuidado a Dio todos estos días.- Le mira, para hacer una reverencia.- Estaré siempre en deuda con usted.

-¡Por favor levántese, señor Joestar!- Le ayuda a incorporarse.- No tiene por qué agradecerme, fue Dio quien me salvó la vida. Si no fuera por él, hubiera sido violada y posiblemente estuviera muerta en estos momentos.- Habla triste.- Soy yo quien siempre estaré en deuda con él.

-Me gustaría mucho que pudiese venir con nosotros. Dio... Dio le ha tomado mucho cariño y me entristece verlo infeliz ante su separación.

-No me gustaría interferir en sus vidas, además, quisiera quedarme a cuidar de las tumbas de mis padres.

-Entiendo.- Extiende su mano.- Si cambia de opinión o quiere ver a Dio, no dude en comunicarse con nosotros.

La Omega acepta el apretón de manos.

-Por favor cuide mucho de Dio.

-No dude de que lo haré.

[...]

-Lo siento.

-¿Qué?- Pregunto confundido.

-Lo siento, ni siquiera te pregunté si querías quedarte con ella.- Le mira triste.- Si así lo deseas, aun hay tiempo para vol-

-Jojo.- Le corta, mirándolo a los ojos.- Yo quiero estar junto a ti.- Le toma de las manos.- Es verdad que me entristece el que no haya querido venir con nosotros, pero me entristecería más el permanecer lejos de ti.

El Alfa, apenado por las palabras del rubio, gira su cabeza en un esfuerzo por esconder su sonrojo del Omega.

Speedwagon, quien había presenciado la escena, sonríe en sus adentros al ver al Joestar feliz y tímido por aquel omega, que miraba al Alfa con cariño y que le era correspondido.

El elegante carruaje, conducido por Zeppeli, para justo enfrente de la mansión Joestar después de varias horas de viaje, bajando de este los hermanos y Speedwagon.

Al bajar algunas cosas del carruaje con ayuda de todos, se adentran a la mansión Joestar, en la cual extrañamente no se escuchaba ningún tipo de ruido.

-¿Por qué la mansión se encuentra sola?- Pregunta al Joestar confundido.

-Oh.- Sonríe apenado.- Los he despedido.

-¿Que?- Pregunta sorprendido.- ¿Por qué?

-Bueno... ellos te trataron muy mal la ultima vez, y estoy completamente seguro que padre hubiera hecho lo mismo.

-Entiendo...- Mira alrededor, posando su mirada en la gran pintura que yacía arriba de las escaleras, mostrando al señor Joestar, Jonathan y a él.

-¿Lo extrañas?

-Por supuesto.- Sonríe triste.- Padre fue... un gran Alfa que siempre vio por nosotros.

-Tienes razón.- Mira a George en la pintura.- Aunque de niños siempre me sentí celoso al ver que él parecía quererte más a ti que a mi, pero ahora lo comprendo.- Ríe quedo.

-Padre siempre me cuido más por ser un Omega.- Sonríe.- Debo admitir que al principio me molesto porque pensé que me estaba subestimando, pero ahora solo puedo desear sus muestras de cariño.- Habla triste.- ¿Qué pensaría padre de mi ahora? El... ¿me temería?

Jonathan toma la mano izquierda del rubio con gentileza.

-No digas esas cosas. No importa que suceda, padre y yo, siempre te amaremos por ser tu, Dio.- Le mira a los ojos.- Aunque tus manos se ensucien de sangre, siempre te amaré y permaneceré junto a ti.

-Jojo, yo...- Desvía su mirada.- Olvídalo.- Se separa del Alfa.- Iré a mi habitación para poder ducharme.

-Claro, tomate tu tiempo. Te hablaré cuando esté lista la cena.

Tras despedirse del Alfa, sube hacia sus aposentos, en donde entra con tranquilidad y observa lo limpio y ordenado que se encontraba su habitación, nada que ver a como lo había dejado. Acercándose a uno de sus espejos de cuerpo completo, se observa con tristeza.

-Tu amor hacia a mi es solo fraternal...- Acaricia su rostro.- ¿Es por qué no soy atractivo?- Se desviste completamente y observa su cuerpo desnudo.- ¿Es por qué no soy delicado como un Omega?- Toca su vientre.- Es porque, siendo lo que soy ahora, ¿me es imposible concebir vida?

Al no conseguir ninguna respuesta a sus preguntas, se dirige hacia el cuarto del baño y se sumerge en aquella elegante bañera después de haberse duchado, disfrutando del agua caliente que le rodeaba en toda su piel fría. 

[...]

Al despedirse del Omega y de los otros dos Alfas, Jonathan parte hacia su oficina, antes perteneciente a su padre, para poder completar todos los trabajos pendientes que George había dejado y que Jonathan había dejado pausados para poder ir en busca de rubio.

Sin embargo, su mente se encontraba en otro lugar, más específicamente en aquel Omega rubio que no dejaba de rondar en su mente.

Jonathan no pudo dejar pasar el gran cambio de sus sentimientos hacia el rubio, los cuales habían pasado de desconfianza, amor fraternal y finalmente llegando a convertirse en amor de pareja.

Tanto él como su lado Alfa, se encontraban completamente fascinados con el Omega y estaban dispuestos a hacer que este sintiera lo mismo.

Convencido de que no podían seguir así, se propuso empezar a cortejar al rubio lo antes posible, empezando justo en la cena de hoy.

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Se que les dije que se venia lo bueno 7u7, pero no se me desesperen, no quiero que vaya más rápido de lo que ya se siente la historia.

Les agradecería si dejasen una estrellita si les fue de su agrado el capitulo y un comentario de que fue lo que les pareció.

Cualquier falta de ortografía, no duden en escribírmelo en los comentarios, tratare de corregirla lo más pronto posible.


-Trelí Agápi.

Jonathan Joestar | OmegaverseDonde viven las historias. Descúbrelo ahora