Capitulo 5: Muerte.
El gran cementerio, que abarcaba una gran extensión, se hizo visible por una de las ventanillas del elegante carruaje Joestar. Jonathan, quien reposaba en este, miraba con tristeza aquel anillo que alguna vez perteneció a su madre y que le fue dejado por su padre.
Poniéndose el anillo en su dedo anular derecho, baja del carruaje, encontrándose con los amigos y allegados de George, quien se encontraba dentro de aquel ataúd elegante, en espera de su entierro.
La tristeza, los sollozos de dolor y las palabras de consuelo hacia el Joestar menor, abundaban por el lugar.
Tras finalizar aquella despedida, todos empiezan a retirarse, menos Jonathan. El Joestar no podía y no quería alejarse de la tumba de su padre, no lloraba, simplemente recordaba los momentos con él.
La noche cayó y Jonathan seguía ahí, en la oscuridad total, sin deseos de moverse.
El sonido de pisadas lo asusta y el no poder ver nada lo pone nervioso, pero la luz de una vela siendo encendida, alumbra el pálido rostro de aquel Omega rubio, tranquilizando.
-¿Por qué no viniste al entierro de nuestro padre, Dio?- Pregunta, viendo hacia la tumba del Joestar.
Silencio.
-¿No responderás?- Lo mira a los ojos.
-Perdón, no sabia que estabas aquí.- Coloca un ramo de flores en la tumba de su difunto padre y se aleja, sin decir nada más.
-¿Ya te vas? ¿No dirás nada?
-Lo lamento, Jojo. Tengo cosas importantes que hacer.- Se va.
Jonathan, molesto por la indiferencia del rubio, finalmente parte hacia la mansión Joestar. Al llegar, el sentimiento de soledad que se apoderaba de la mansión lo abrumó, yéndose hacia sus aposentos para poder estar en tranquilidad.
Cantidades enormes de sangre seca, espejos y piezas de jarrón roto, fue lo que lo recibió al entrar. Sin embargo, dejando todo eso de lado, el fuerte olor a frutos rojos impregnado en toda su habitación, lo mareo. Drogado por las atrayentes feromonas, fue en busca de su dueño.
Pero al llegar a la habitación del Omega, los fuertes golpes que se escuchaban lo alertaron, así como los gemidos de dolor de alguien, pusieron en alerta su lado Alfa.
Jonathan, apunto de tocar la puerta, esta se abre abruptamente, mostrando al rubio con sus ropajes hechas un desastre y manchas de sangre por todo su cuerpo.
El Alfa, preocupado por el rubio, se acerca a examinarlo.
-¡Dio, ¿qué fue lo que te pasó?!- Pregunta preocupado, examinando al Omega por todo su cuerpo, sin embargo, detiene su actuar al ver el cuerpo de un zorro muerto detrás del Omega, el cual parecía estar momificado.- Dio, ¿q-qué es eso? ¿Por qué hay un animal muerto en tu habitación?
-Jojo...- Traga saliva.- No me siento bien. Quiero vomitar.- Hace arcadas.- La sangre del animal es asquerosa.
-T-Tu... ¿Bebiste su sangre?
-Jonny... Hueles tan bien...- Olfatea su cuello.- Eres tan cálido, tan lleno de vida.- Pasa su lengua por la piel blanquecina.- Te deseo.
-Di-
Los feroces colmillos del Omega, son cruelmente incrustados en el cuello del Alfa, quien trataba de zafarse, sin embargo, al ser su sangre succionada, su fuerzas menguaron y con ellas su conciencia también.
Dio se deleitaba con el exquisito sabor de la sangre de Jonathan, su color y su olor lo tenían completamente extasiado, agregando que desde que se había convertido en esa cosa, se había resistido a beber sangre de un humano.
Escuchar como los latidos de Jonathan se hacían cada vez menos audibles, lo saca de su perturbación, golpeándolo la realidad al ver el cuerpo del Joestar inconsciente.
Asustado de sí mismo, empieza a hiperventilar sin saber qué hacer.
-L-Lo he matado...- Solloza.-Perdóname, padre...- Mira sus manos llenas de sangre.- ¿Qué he hecho?
Las pisadas de personas dirigiéndose con rapidez hacia donde se encontraba, lo asustan. Sin saber que hacer y pensando que había matado a su amado, se va. Huye del personal de la mansión, quienes lo vieron salir volando por la ventana.
Ahora todos sabían que él era un monstruo.
Una abominación no creada por Dios.
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Super cortito, pero necesario. Les prometo que el siguiente estará un poco más largo.
Datos pa' los que quieran saber:
1.- El olor de las feromonas de Dio, son a frutos rojos. A mi parecer, esta fragancia combina a la perfección con las feromonas de Jonathan, que es vino.
2.- Dio no asistió al entierro de su padre porque era en plena mañana y pues como es vampiro, se hubiera chamuscado por el sol, aparte de que no hubiera podido contralar su sed de sangre con tantas personas reunidas, teniendo que beber las de varios animales para poder mantenerse cuerdo.
3.- Se me olvido decirles en el segundo capitulo, que el Alfa de Jonathan tiene el sobrenombre de 'Jonny', pero eso no significa que sea Johnny de Steel Ball Run.
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No se olviden de dejar su estrellita si les gusto y un comentario de lo que les pareció, me ayudarían mucho.
Les agradecería que me corrigieran en cualquier falta de ortografía que ustedes noten, gracias.
-Trelí Agápi.
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Jonathan Joestar | Omegaverse
RomansaTras la muerte de Dario, Dio Brando trama un plan para hacerse con toda la fortuna Joestar tras haber sido adoptado por estos, sin embargo, sus planes cambian al convivir contantemente con Jojo, su hermano adoptivo. Pero al estar a nada de conseguir...
