Capítulo 13: Despedida correcta.
Los días pasaron, convirtiéndose en semanas y luego en meses, en donde Jonathan y Dio pasaron su tiempo como cualquier pareja normal, entre cariños y mimos, con pequeños detalles por partes de ambos y noches de caricias de las cuales ninguno de los dos podría olvidar nunca.
Speedwagon, por petición de Jonathan y sin tener alguna familia a la cual regresar, se quedó a vivir en la mansión Joestar para poder ayudar al Alfa con el trabajo que se le fue dejado por su padre y en sus investigaciones arqueológicas, siendo de gran ayuda para Jonathan y convirtiéndose en un gran amigo para Dio.
Nuevo personal fue contratado, personal que se le dejó muy en claro que cuestionar sobre la conducta o la vida que llevaba el Omega de la casa, estaba completamente prohibido, pues si no lo hacían, serían despedidos inmediatamente. Jonathan no quería y no permitiría que el rubio volviera a pasar por el miedo de ser llamado 'Monstruo'.
Dio, por otra parte, no le importaba que el personal lo vieran curiosos e interesados por saber por qué no salía de casa, por qué no siempre bajaba a comer y el por qué siempre su habitación se encontraba oscura y sin ningún rayo de luz solar. Para el Omega, eso no tenía importancia, pues su mente siempre se encontraba con el Alfa, en Jonathan, quien todas las noches dormía junto a él, velando por sus sueños, contándole sobre su día a día, sobre su trabajo y siempre era él quien lo sacaba de esa oscura habitación hacia la biblioteca, el comedor, la cocina, la sala de estar o hacia el estudio de su padre. Siempre era él quien lo paseaba por toda aquella gran mansión, siempre tratando de que nunca estuviese aburrido.
Dio entendió que Jonathan no quería que se sintiese mal con su nueva vida como vampiro y mucho menos que siguiera teniendo aquellos pensamientos suicidas que le carcomían en sus inicios como un chupasangre. Pero el rubio siempre le decía que mientras permanezcan juntos, él siempre tendría ganas de vivir una larga vida, pero siempre que decía aquello, sólo recibía una cara de tristeza muy bien disimula por parte del Alfa, pero Dio era capaz de ver a través de ella.
"Jonathan sabía que algún día él tendría que partir, y que tendría que dejar a su Omega atrás."
Dio comprendía su sentir.
[...]
Al caer la noche, Jonathan entra a la habitación del Omega y lo encuentra ahí, sentado en el marco de aquella gran ventana, con el viento meciendo sus largos cabellos rubios por el pasar de los meses y su pálida piel aterciopelada, tan blanca como la nieve brillar ante la luz de la luna, vistiendo únicamente una de las camisas del Alfa, dejando al descubierto sus largas piernas torneadas que colgaban por la ventana.
-Padre fue...- Mira hacia la luna.- Fue un gran Alfa, honorable, caballeroso y sobre todo, un gran padre. Siempre vio por nosotros... Siempre vio por mi, alguien que no es su hijo de sangre, pero que aun así me cuidó y me amó como si fuese uno.- Su voz se corta.- V-Verlo ahí, en su lecho de muerte, me hizo darme cuenta que nunca le agradecí por todas aquellas cosas que hizo por mi, que no fui el mejor hijo que pudo haber tenido, que tuvo que pasar el resto de su vida criando a un niño que al principio lo odió, pero que al final termino amándolo como a un padre.- Se limpia una lágrima.- Desearía haber hecho más por él... Que él estuviera orgulloso de que su único hijo Omega no se dejó ante nadie y que logró graduarse en leyes.- Se gira hacia Jonathan.- ¿Es egoísta de mi parte desear que mi padre esté aquí? Aun sabiendo que por fin descansa en paz y que no sufre por su enfermedad.
Jonathan se acerca hacia el Omega.
-¿Es egoísta de mi parte desear que él sea mi padre para siempre y que nunca me abandone?
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Jonathan Joestar | Omegaverse
RomanceTras la muerte de Dario, Dio Brando trama un plan para hacerse con toda la fortuna Joestar tras haber sido adoptado por estos, sin embargo, sus planes cambian al convivir contantemente con Jojo, su hermano adoptivo. Pero al estar a nada de conseguir...
