Maia Y Tommy Potter

4.3K 189 6
                                        

Cuando Dumbledore terminó de hablar y se bajó de la tarima, dos pequeños encapuchados subieron a ella. Una linda niña muy, pero muy parecida a Pansy Parkinson, hizo su aparición una vez que la capa negra desapareció de su cabeza, y a un lado de ella, un pequeño niño de ojos café y que por alguna razón tenía cabello claro.

- Hola a todos, nosotros somos los últimos Potter, y también somos la última presentación de todas - sonrió la niña.

- Tengo cinco hijos, ¿Por qué, Merlín? ¿Por qué? - exclamó Pansy dramáticamente.

- Porque amas abrirles las piernas a Potter - se burló Jennifer - Adoras que su enooooorme varita, si es que la tiene porque puede ser una miniatura, entre en ti, una y otra vez, mientras tu suspiras "Oh, Harry, no seas un caballero" "Oh Harry, hazme un bebé" "Oh, Harry sabes usar a la perfección esa varita tuya" "Oh Harry, dame en cuatro", y además, supongo que odian usar anticonceptivos, así que por eso tienes 5 hijos, y tengo la ligera sospecha de que durante cada uno de tus embarazos aún le abrías las piernas a Potter, y quien sabe, tal vez lo hacías mientras usabas un traje de colegiala - se rió mientras que Pansy era todo un tomate viviente.

- VEN - GAN- ZA - se rió Daphne de su amiga.

- Así es, la venganza es dulce - se rió Jennifer junto a Remus.

- Bien hecho... bien hecho, Malfoy - la felicitó la pelinegra - ¿Dónde aprendiste eso? - le preguntó curiosa.

- Remus me dio algunas ideas - se rió junto con él. 

- Te dieron una probadita de tu propia medicina - se burló Astoria de su amiga pelinegra.

- ¿Qué se siente? - se burló Gisele.

- Quiero llorar, por fin Jennifer se defendió, solo tardó cinco años, pero por fin lo hizo, estoy muy orgullosa se ella - dijo Pansy fingiendo secarse una lágrima como una madre orgullosa de su hija. - Parece que fue ayer cuando me burlé de ella por primera vez, le dije que su cabello era muy rubio, y que era un milagro que no hubiera dejado a nadie ciego por el brillo que emitía - dijo con nostalgia.

- Más que una burla, pensé que me halagabas - comentó Jennifer.

- No, en realidad me burlaba de ti, pero en ese tiempo aún andaba en pañales con las burlas, así que sonó más como un halago, pero aprendí y mejoré - sonrió con orgullo.

- Si, y algunas veces dolía - se quejó la rubia.

- Lo siento - se disculpó la pelinegra.

- ¿Puedo continuar? ¡Quiero contar la historia de mamá y papá! - dijo la niña de la tarima enojada.

- Por supuesto, continua pequeña - le indicó su madre - Merlín, tiene mi carácter - le susurró a Daphne.

- Mucha suerte para Potter - se rió la rubia.

- Ahora que mamá se calló, voy a presentarme - comentó la pequeña pelinegra - Mi nombre es Maia Evelyn Potter Parkinson, y soy la cuarta hija de mamá y papá - dijo señalando a sus padres.

- Con ella si elegiste el nombre - le comentó James a su madre - Tiene tanta suerte - susurró con celos.

- ¿Es esa la razón por la que tiene un nombre muy bonito? - preguntó Pansy riendo.

- Si, papá nos eligió nuestros nombres, pero se notaba que no nos quería - se rió Lily - Aunque no me quejo de mi nombre, es lindo - aclaró.

- De verdad Harry, debiste dejar que Parkinson nombrara a tus hijos, me refiero, le pusiste el nombre de Snape a tu hijo, ¡Mejor le hubieras puesto el nombre de Hagrid! - comentó Ron sonrojando a su amigo.

El otro futuroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora