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yangyang estaba enojado, no, estaba furioso. sentía que en cualquier momento mataría a alguien, ¡¿por que putas hendery estaba en la comisaría?! ¡el no había hecho nada malo!
las palabras del mayor lo atormentaban, repitiéndose varias veces seguidas en su cabeza. "el chico que me gusta", no se podía sentir peor en ese momento, sentía que hendery le había mentido, no confiaba en aquellas palabras, ¿por que sentiría algo por el? mierda se acababan de conocer, ¿era por su físico? si era por eso el estaba muy ciego, porque yangyang no era atractivo en ningún sentido.
o eso pensaba el mismo.
pasó sus manos por su rostro, estaba cansado de tanto pensar, de tanto torturarse a sí mismo, tenía miedo de tantas cosas que sentía que todo se arruinaría, ¿cómo era posible que hendery sintiera algo por el? ni siquiera conocía sus propios sentimientos, aunque estaba seguro de que el aún sentía algo muy fuerte por jeno, sabía que aún le atraía mucho jeno y lo supo cuando lo vió parado en la puerta.
su corazón se alegró al verlo, tenía unas inmensas ganas de saltar a él y abrazarlo, aunque el contrario lo golpeara, llevaba mucho tiempo sin verlo.
soltó un suspiro cansado, necesitaba pensarlo dos veces.
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el padre de hendery estaba furioso, afortunadamente las cosas no llegaron más y ambos adolescentes salieron sin nada, algo que obviamente hizo enojar a hendery, pues jeno era quien había empezado el escándalo.
—¿ya me vas a decir por que lo hiciste? —dijo el señor mientras manejaba. hendery no hizo movimiento alguno— ¿quien es yangyang? ¿es tu novio?
—ya quisiera yo eso.
—¿que?
—nada —negó inmediatamente el pelirosa.
—¿es tu amigo? —hendery asintió— ¿es el amigo de chenle, el chico del hospital? —hendery volvió a asentir— de acuerdo... ¿y jeno? el fue el que le hizo eso.
hendery sintió que iba a matar a jeno —si.
—ya veo... —susurró su padre— estas castigado, solo puedes ir a la escuela, a la de chenle y a casa.
—¡pero le prometí a yangyang que lo llevaría a su casa!
su padre suspiró —no me importa.
—¡pero papá!
—pregúntale a tu mamá a ver si ella quiere, que lo dudo mucho.
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