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el día siguiente yangyang llegó casi moribundo a la escuela. no había dormido la noche anterior por estar viendo a hendery por el ventanal del hospital. durmió en el pasillo de su zona médica y una hora antes de que empezara la escuela se fue a su casa, tomó una ducha, tomó sus cosas de la escuela y guardó ropa para irse a quedar otro día al hospital.
llegó sintiéndose de la mierda, sin embargo al sentir alguien sentándose a su lado le llamó la atención —¿dormiste en el hospital?
yangyang asintió —si... ¿como estuvieron los resultados de tu abuela?
—todo va bien —yangyang lo observó sacando un estuche con lápices—. perfecto.
—genial.
—¿consideraste la escuela de lenguaje de señas?
—la verdad no, es muy cara, voy a aprender por mi cuenta.
—buena iniciativa.
ambos se sonrieron. jaemin sacó un libro u comenzó a leer, yangyang una hoja y un bolígrafo para comenzar a hacer un pequeño horario de lo que haría el resto de la semana. necesitaba buscar un trabajo para ayudar a los padres de hendery a pagar las quimioterapias, también necesitaba aprender lenguaje de señas lo más rápido posible para poder enseñarle a hendery también.
tenía que hacer muchas cosas.
—¿que putas haces aquí?
el chino alzó su mirada un tanto confundido. parpadeó dos veces cuando vio a jeno mirándolo con enojo, después miró a jaemin, quien tenía el ceño fruncido —¿que quieres?
—ven conmigo —jeno lo tomó del antebrazo y de un jalón hacia arriba lo levantó.