— ¡Hey! ¿Cómo estás? —me preguntó.
—No sé. No sé qué es lo que hay en mi interior. No sé nada.
Sonrió.
—No te preocupes. Tú solo sal ahí y haz lo que has estado practicando todo este tiempo. Sorpréndeles a todos. Es tu momento.
ESTÁS LEYENDO
Pequeños fragmentos inconexos
ContoTodos los días te cruzas con gente. Hay muchas personas a nuestro alrededor. Todas ellas, al igual que tú, llevan una historia dentro. ¿Te apetece que te cuente "Pequeños fragmentos inconexos" de esas historias?
