Siempre que pasaba cerca de ella, miraba su cara. Tenía rostro orgulloso, siempre mirando al frente, con mirada decidida y gesto serio. Me gustaba observar su semblante e imaginar que tenía alma y sentimientos. Y yo siempre pensaba que ella debía de estar aburrida. Siempre mirando al mismo sitio. Sin poder moverse. Creía que quería dejar de ser lo que era. Pensaba que quería dejar de ser estatua.
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Pequeños fragmentos inconexos
Cerita PendekTodos los días te cruzas con gente. Hay muchas personas a nuestro alrededor. Todas ellas, al igual que tú, llevan una historia dentro. ¿Te apetece que te cuente "Pequeños fragmentos inconexos" de esas historias?
