Capítulo 16

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- Amor, en serio, en serio que contigo no me equivoqué, siempre fuiste y serás mi chica
- Ay... Mi vida, gracias por hacerme sentir la mujer más hermosa y afortunada del mundo.
- No, amor... Es que lo eres, para mí, eres mi chica, mi hermosa chica, y te digo con total certeza que el afortunado soy yo, totalmente... Gracias a ti, mi cielo, por este maravilloso momento, te prometo que de ahora en más, será así, o mejor...
- Me encantó lo que pasó hoy, Adrián, sentí todo tan rico... siempre querré repetir esto contigo, ¿crees que podamos?
- Claro que se puede... Pero me preocupa un poco que te enfermes
- Comprendo, Adrián, pero igual, habrá días en los que podremos hacerlo de otra manera, aunque sí me hará falta que me llenes el estómago jaja
- Aaaaay, mi vida, no me digas eso... Me siento tan mal, si fuese en serio, por mí, lo hago cada día, y todo por nuestro placer, pero, entiendo... Sé que desde que tengas esta pancita, podremos hacer maravillas con ella... Así que no te desanimes, ¡de aquí en más, se vienen cosas nuevas!
Hablando de cosas nuevas, sé que la visita a mis padres la hemos postergado por tanta cosa... Pero, ¿crees que mañana podamos ir, amor?
- ¡En serio! ¿conoceré a tus padres?
- ¡Claro que sí, mi cielo!, ¿te emociona eso?
- Es que... Es mucho tiempo ya, y me pongo nerviosa...
- Hermosa, me gusta cuando estás así, te ves tan tierna, pero... Ellos seguro te agradarán, y tú a ellos, lo prometo.
- ¡Está bien! Iremos mañana mismo
- Ashhh... Por eso te amo, preciosa, vente.

Adrián me hacía enloquecer cuando se comportaba de esa manera, me hacía sentir como si estuviésemos hace 5 años atrás, cuando estábamos en la universidad y apenas nos conocíamos, y éramos unos muchachos... Pero ahora, verlo todo lo que ha llegado a ser, me pone tan orgullosa de él, y no cabe duda de que lo amo, y sé que él a mí también.

- ¿Sabes que te amo, Adrián?
- Claro, mi amor, cómo no saberlo, si todo el tiempo me lo has demostrado, ¿sabes que también te amo, y mucho más que tú?
- Sé que me amas, ¡pero no!, tú no me ganasss, jajaja.
- Ya veremos qué sí, ven...
- ¿A dónde?
- Te ganaré en esta guerra de cosquillas, y verás como si demostrará que te amo, ¡más que tú a mí!
- ¡En tus sueñoooos!
- ¿Ah, sí? entonces ven, ven acá...

Mía era la mujer que siempre quise, era sensata, tenía una gran personalidad, seguía mis locuras y yo las de ella, y no conforme con eso, me tenía loco por ella... Definitivamente enamorado... Nunca existirá nadie que me logre separar de ella, eso lo tenía clarísimo, porque en serio, la amaba demasiado, y sería una estupidez perderla.
...

Al siguiente día

- Buenos días, dormilona, ¿cómo estás, preciosa?
- Ay, amor, ¿cómo estás, dormiste bien?
Yo estoy bien, me siento totalmente llena de amor por ti, ¡y eso hace que me levante feliz!
- Me encanta tu entusiasmo, mi vida, me alegra tanto que estés bien... Y... en un rato saldremos a la casa de mis padres, ¿sí?
- Sí, mi vida, me iré a arreglar y nos vamos.
- No sin antes alimentar a esta pancita, claro...
- ¿Podrías venir un ratito a darme un masaje?
- ¿Y si esperamos a que llegue la noche?
- ¿En la noche me harás eso?
- Sabes que te haré eso y más, Mía... Solo no me provoques tanto ahorita o cambiaré de opinión...
- Si tú lo dices, entonces me aguantaré la gana de provocarte, y esperaré a la noche para que me hagas cositas deliciosas aquí...
- No toques de esa manera tu estomaguito, mi hermosa... Sabes que cuando haces eso, yo tengo todas las de perder
- Jaja ay, amor... Deberás aprender a controlarte...
- Trato, pero es que eres tan hermosa... Me es imposible...
¡Pero no!.. ¿Ves como caigo tan rápido en tu trampa? Casi logras que me vuelva a acostar contigo, pero ya no... Ven, vamos a la cocina que quiero verte devorar tu desayuno
- Hmm... ¿Qué preparaste?
- Algo muy rico que te llenará mucho... Vennnn...

...

- Wow, mi amor, gracias por tan excelente desayuno, quedé satisfecha, qué rico cocinas, además, mi arquitecto...
- Jaja, aprendí por ti, preciosa...
- ¿Si así cocinas de rico? ¿así también me lo podrías hacer?
- Amooor... Deja ya de provocarme que no me hago responsable que luego no puedas moverte de la cama...
- Me gusta esa idea, ¿podemos hacerlo?
- No... No ahora, en la noche, lo que quieras, preciosa
Es momento de irnos...
- Espero en serio cumplas... Que mi estomaguito ya está anhelando volver a quedar lleno...
- Mía, vamos vamos vamos...

En la casa de los padres de Adrián

- Ay, hola, hijo... Bienvenido de nuevo, ya hace tiempo no te hemos visto, ¿cómo has estado?
- Madre, padre... Me he encontrado bien, mejor que nunca... Pero hoy la noticia no soy yo, es que, vengo a presentarles a Mía, ella es mi pareja.
- Oh, vaya, Mía... ¡Un gusto!
- Mucho gusto, señores, ¡es un placer conocerlos!
- Adelante, Mía, estás en tu casa... El gusto es nuestro

...
Después de horas de pláticas y conocerse más...

Adrián y su madre;

- Vaya, Adrián... Qué grandiosa mujer has podido conseguir.
- Lo sé, madre.
- Cuida mucho de ella, ¿bueno?
- Lo hago más que a mi vida.
- Exageras... Pero en serio, cuídala, está hermosa.
- Gracias, madre... Eso hago y seguiré haciendo...
...

- Bueno, mi amor, creo que es momento de irnos...
- Ah sí, mi cielo, vamos ya a casa.
- Bueno, madre, padre... Fue un placer venir a saludarlos, y pasar este día con ustedes, espero algún día puedan venir a casa, ¡solo, avísenme cuándo!
- Gracias, hijo, y gracias Mía, por venir a visitarnos, vuelvan cuando quieran, cuídense mucho.
- ¡¡Hasta pronto!!

...

- Yyyy... Esos son mis padres, amor, ¿qué tal todo?
- Ay, mi vida, me encantaron, fueron demasiado amables conmigo, espero podamos volver a verlos pronto.
- Sabía que te agradarían, hermosa, y por supuesto, solo que esta vez los que deberán venir, son ellos.
- Con mucho gusto, amor, siempre serán bienvenidos a casa
- Qué linda... Y bueeeeno, ahora sí, vamos a donde pertenecemos y como lo prometido es deuda... ¿Te parece si pasamos de una vez por algún restaurante a comprar comida para llevar a casa?
- Hmmm... Me encantaría, aunque hoy, solo quisiera que me llenes a punta de mentas y refresco, me gusta como me inflo cuando como eso.
- Perfecto, preciosa, entonces... Pasemos comprando unos cuantos refrescos, y unos cuantos sobres de mentas, quedarás como un tanquecito esta noche... Y... Qué rico...
- Me gusta que me digas eso, estoy lista para lo que sea...

Amo tu pancita.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora