Al día siguiente
- Ay, amor... Amor... ¡Me llamaron! ¡Sí me aceptaron a trabajar ahí, mañana empiezo!
- Wow, perfecto, ¡felicidades, Mía!
- ¿No crees que esto merece celebrarlo, mi vida?
- Por ahora debo salir, Mía, discúlpame...
- ¿Irás a trabajar?
- ¡Claro! Vuelvo más tarde, cuídate, ¿sí?
- Vale. Cuídate Adrián...
...
- Dios, ¿por qué Adrián se está comportando tan raro?, ¿estará bien con sus sentimientos?, ¿será que ya no le gusto?, ¿ya tendrá a otra persona?
...
Ya en la noche
- Hola, amor, al fin llegas, pensé que tardarías un poco más
- No, preciosa, ya estoy aquí... En la cocina te dejé la comida que te traje
- Hmm... ¿No quisieras hacer esta noche algo un poco loco?
- Perdóname, amor, estoy cansado, iré ya a dormir...
- ¿Estás bien, pasó algo en tu trabajo?
- Sí, hermosa, estoy bien, no ha pasado nada, ve a comer y ven ya a dormir, mañana deberás madrugar a tu trabajo
- Está bien, Adrián... Descansa.
...
Día siguiente
- Hola, cielo, buen día, ¿listo?, ¿qué te parece como me vestí?
- Hola, linda, sí, me gusta, estás divina como siempre, ¿ya vamos?
- Ehh sí... vamos...
...
- Y bueno, hemos llegado, ve... Y te deseo un día lindo, amor, cuídate, pasaré por ti apenas me llames, ¿sí?
- Gracias, mi cielo, cuídate mucho
...
7 horas después
- Dios... No puedo dejar de pensar en Mía, y en la manera en que le estoy siendo indiferente... ¡Pero por qué tenía que ir en busca de trabajo!, lo último que quería era eso, me gusta que ella sea independiente y que haya querido progresar, y no estaba para nada estancada, tenía su trabajo, y me gustaba como estábamos llevando nuestra vida, ahora no sé a qué cosas se abstenga estando allá afuera, sé cómo es la gente, y cada entorno, no me gustaría que se acabe sintiendo mal si llega a pasar algo de lo que me imagino, solo sé que debo evitar que me mire raro y piense que estoy enojado, la única verdad, es que me preocupa...
- 📱🔉 ... ¿Por qué no responde?
...
- ¿Aló? ¿Adrián?
- ¿Mía?, ¿qué pasó, dónde estás?
- Perdona, amor, es que mi compañero de trabajo me invitó a tomar y comer algo, y me vino a dejar a casa, vente no hay problema ya
- ¿Qué? ¿y lo dices así de tranquila?
- Claro, amor... ¿Qué ocurre?
- Debemos hablar seriamente, Mía, espérame en casa
...
- Hola...
- Hola, Adrián... ¿Qué pasó, por qué te enojaste?
- Es que, no me parece lo que me estás preguntando, no tiene sentido Mía
- No sé qué te sucede a ti, Adrián, desde que te comenté que iba a trabajar, te pusiste en un genio raro, y tampoco sé qué te pasa...
- Sí, Mía, claro que sí, no te puedo negar eso, ¿sabes? todo era perfecto para mí, y me gustaba cómo estábamos, tú eras feliz, yo era más feliz porque te veía a ti así, pero cuando dijiste eso, me sentí abatido, sentí que no estaba haciendo las cosas bien contigo, y ahora... Y ahora parece que le estás dando una oportunidad a alguien más, y alguien más que parece que tiene los mismos ideales míos, ¿te parece poquito eso?
- Wow, Adrián... No sabía, perdóname, no sabía que lo mirabas de esa manera
- ¿Tú crees que si yo no hubiese creído en este amor, hubiese hecho tooodo eso por ti?
- Adrián...
- Discúlpame, Mía, pero por ahora solo dejaré que reconsideres todo, y quizá mañana podamos hablar mejor.
- ...
- Por cierto, ya en la cocina está tu comida favorita, come bien y duerme bien igual, hasta mañana, Mía
...
- No puedo creer que Adrián haya tenido ese tipo de sentimientos estos días, ni siquiera me apetece comer ya... Después de todo lo que dijo, él tiene razón, estábamos tan bien, y ambos éramos productivos... Ahora no sé qué hacer, no sé qué pueda pasar mañana, ¿deberé renunciar?
...
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Amo tu pancita.
RomanceAquí encontrarán una historia sobre un chico llamado Adrián, y en ella su fetiche secreto por las chicas rellenitas, esta historia está llena de romance, y erotismo. ¿Adrian podrá encontrar a su chica ideal? Ven, averígualo. 👀
