Hiciste que flores crezcan en mis pulmones.
Y aunque son preciosas...
Ya no puedo ni respirar.
---------------------------
El Hanahaki Disease no es un invento mío, existen muchas historias de esta enfermedad.
Los personajes (En su mayoría) son prop...
¿Adivinen quien decidió terminar blue de una puta vez? ¡Yo! (Les quedo debiendo los separadores junto con el cambio, eh)
¿Listas para ver al peliblanco moreno haciendo de las suyas?
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Mi hermana en cristo, lo siento mucho. (La captura es viejísima, lo sé)
Creo que el titulo es bastante spoiler ya...
Nereida
Nereida
Nereida
Que empiece la purga de personajes.
Recorría a pasos calmados los pasillos del CG, era una noche fría, pero no tanto como su cabeza en ese momento, estaba a punto de hacer algo que ponía en riesgo su plan por completo. Pero ya no le veía caso a la situación. Era un despropósito total...
La iba a matar.
¿Pero, qué más daba? En ese punto, era esperable, como dije... Y ella ya se lo había confirmado el día anterior. La decisión estaba tomada.
De ser necesario, se llevaría una que otra vida más consigo. Solo de ser estrictamente necesario. El cuartel ya había tenido suficientes bajas. Y él sabía demasiado.
Recorrió los muros que conocía tan bien, fiándose en los adornos de las puertas de aquellos que en su momento fueron sus fieles compañeros, con sumo cuidado, evitaba el contacto con nadie. Prefería la invisibilidad del momento. Ahorrarse testigos, más que nada.
Esa noche no llevaba mascara alguna, estaba al descubierto. Nevra lo saludo al verlo pasar con un movimiento de su mano, mientras recorría el CG un poco cual alma en pena, siguió con su camino, seguramente y según notó, buscaba por el CG al rubio.
Luego pasaría a hacer una visita a esos dos, le venía bien que lo encontrara por él.
Escuchó risas desde la enfermería, no le dio mucha importancia, ninguna de las presentes allí podría hacer algo para detenerlo. Solo una persona podía, pero el dragón sabía muy bien que eso no iba a pasar, ella estaba de acuerdo.
Entró a la herrería con paso discreto, a esas horas de la noche, ni siquiera Jamón estaba allí. Normalmente, tomaría un cuchillo, y saldría.
Pero escuchó voces dentro, y tuvo que detenerse en seco. Eran femeninas, según la entonación. Llamó su atención la conversación que podría estar llevándose a cabo por las implicadas en ella.
—Ya te digo yo, actúa raro... Quizá tu no lo notes, pero yo si— Escuchó la voz de Mkyui allí, ¿Qué hacia allí? Se suponía que debería estar con las chicas en ese momento, según le había dicho su compañera al momento de coordinar el plan.