『Almond Eyes』

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Esto se va a poner super random, porque literal, armé una playlist en spotify, con banda de canciones, y voy a poner en aleatoria y escribir un cap de la canción que salga

Así que, se va a desmadrar.

Así que, se va a desmadrar

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『🍃』

La castaña estaba con tranquilidad y un vestido negro, porque siempre sexy nunca insexy, en el jardín del CG, no necesitaba nada para estar en paz, y disfrutaba de la bella tarde y suave brisa que sentía al soplar el viento contra su cara y cuerpo, evitando que el calor la sofocara.

Era sin dudas, un momento espléndido.

Era, hasta que un joven se acercó a la chica, con intenciones de molestarla, tras una apuesta con la mano derecha de su jefe de guardia; Huang Chu.

Aclaremos que, a Mathieu, esta le llamaba la atención, más no pasaba de aquello. No sentía absolutamente nada de amor, romántico, por ella. Pero, debía convencerla de ir a comer con él, al menos, para no tener que pagarle a su enemiga.

Era todo una venganza de la Feng Huang por haberse cambiado de guardia y haberla dejado sola con el estúpido elfo bromista de su superior.

Además, el castaño estaba aburrido, y al verla tan sola, interrumpió su paz para invitarla y cumplir así su parte de la apuesta.

-¡Eh!¡Pilar!- la llamó, mientras se sentaba a su lado, bajo el gran cerezo que llevaba unos buenos años allí, dando sombra a quienes buscaran un descanso del trabajo en la guardia y las misiones día a día.

-¿Mathieu? Interrumpes, estoy ocupada- le reclamó la chica, al ver a este sentarse a su lado.

Bien, no estaba ocupada, pero si estaba disfrutando de la soledad y... El no hacer nada, ya que al fin su jefe de guardia le había permitido descansar en uno de sus repentinos, pero no tan consecutivos, ataques de flojera.

Porque claro, diva, siempre, floja, también, y quejosa, ni les cuento.

-No estas haciendo absolutamente nada, boba- dijo sonriendo burlón su compañero se guardia.

-¡Exacto! Estoy disfrutando de la paz del santo cerezo y el descanso que me dió Valk- sonrió la fémina, con una paciencia monumental para no mandarlo, como diría ella "A chingar su madre".

La faelienne odiaba ser interrumpida cuando, específicamente, no hacía nada. Y agradecía haber cambiado de guardia y no tener más a ese estúpido elfo de jefe.

-Bueno, ¿Vas a escucharme o no?- alzó una ceja sonriendo el de ojos marrones.

-Vale, dime, ¿Qué quieres?-

Blue. [Eldarya] (FINALIZADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora