『 Trastevere / Bugambilia 』

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La tos seca se escuchaba dentro de la cantina, vacía como siempre a aquellas horas, cerrada

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La tos seca se escuchaba dentro de la cantina, vacía como siempre a aquellas horas, cerrada. Una única alma descansaba con una taza de té de manzanilla, doble saquito y bastante azúcar, pues acababa de recibir, aunque aún no anunciada a todo el mundo, una noticia terrible: El oráculo le habló de un fallecimiento nuevo. De lo mucho que el vampiro había llorado a su hermana...

Y que había sido su culpa, porque Lin no amaba a Karenn. Le pesaba saber que, por su culpa, estaba muerta.

Pero no podía haber hecho más por ella. El mismo Lin estaba muriendo también.

Tomó un trago de la taza, en silencio, mientras sus ojos se cerraban, cansados. Llevaba días sin ver al oráculo, y ahora que al fin se había aparecido... El mensaje fue fatal.

Sintió a una persona sentarse frente a ella. A su diferencia, de corazón inquieto, pero enferma por igual.

Cuando vió a Aleshka, no pudo evitar recordar que también le habían contado sobre su secretito... El secuestro y la parte de ser la otra, pero no iba a sacárselo en cara ahora.

— Necesito tu ayuda. — Fueron las primeras palabras de la azabache, los ojos clavados en él. Lin lo miró concentrado.

— ¿Mi ayuda? — Murmuró, la voz ronca de tanto toser flores. — ¿Mi ayuda para qué? No voy a secuestrar a nadie ni encubrirte.

— Necesito saber si voy a morir pronto —Cuando Lin alzó las cejas, ella hizo una aclaración. — No en concreto de las flores, sino de algo más, de lo que pueda pasar. No como, solo saber si lo voy a hacer... Necesito de tus ojos, Lin.

La mirada de un extraño que ha visto demasiado... — Contestó, viendo en ella la necesidad de una respuesta. Tomó otro trago de su taza, pacientemente — Nada viene gratis, pero puedes pagar con tu corazón... Si es que tienes uno.

— Te daré lo que necesites de mí. Un favor, si es que acaso es lo que quieres. —

— Bien. Dime tus preguntas que necesites responder — Dijo, dejando la taza y tomando sus manos, para conectar con su alma. Ale las tomó, con cuidado, tal y como la primera vez que se conocieron.

Aquella vez en la que Ale temía que mande a que la maten, y Lin que descubra sus secretos.

— Te queda tiempo, Ale, bastante —Respondió viendo su interior, sintió el agarre de Ale apretarse un poco en sus manos — Solo vas a tener que mejorar algunas de tus habilidades.

La dragona cerró sus ojos, la conexión se fortaleció en ese segundo.

— ¿Puedes mostrarme qué necesito fortalecer? —

Te daré el talento, mientras me des tu vida.. — Murmuró Lin, ambos abrieron los ojos, Ale soltó sus manos en ese momento —Si es que te queda alguna..

— ¿Qué? —

Te prometo que para mañana ya no quedará de dolor, tu nombre será borrado de toda canción — Respondió el sacerdote, sus ojos volvieron a encontrarse. — No vas a morir tu, Ale, va a morir alguien más cercano a tí.

Blue. [Eldarya] (FINALIZADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora