『 Backstabber 』

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Los tres otra vez. Hay quien diría que tres es mayoría. Bueno, si, si lo es.

— Carajo, Aleshka.— dijo Nevra, al tiempo que acostaban a Mkyui en la cama de la habitación de la misma, el vampiro la miró un poco desagradado. — Te pasaste de mano. Demasiado. Esto es...

— Lo mínimo. — Ale chasqueo la lengua, cruzada de brazos. El daemon los miró a ambos.

— Concuerdo con Nevra, esto es una exageración. ¿Qué podría haber dicho que te hizo enojar tanto? — Leiftan alzó las cejas la dragona miró al costado. Sabía que a lo mejor matarla no fue su decisión más sabia, pero no se arrepentía de ella.

La azabache camino hasta al lado de la cama, observando las marcas de estrangulamientos en el cuello de la hechicera. Casi le dio pena. Casi... Porque ella no sentía nada. Entonces intentó pensar en sus sobrinos, en sus dichos, pero el enojo ya se había esfumado. Ya no había nada. Y al cerrar los ojos y pensar en ellos, en sus rostros, sus sonrisas de niños y sus peleas siendo mayores... Tampoco sintió nada. Abrió los ojos con preocupación, era la primera vez tras la operación que pensaba en alguien querido y no lograba reconocer sentimiento alguno por ellos.

Todo lo que la movía era la rabia y la tristeza. Por más que intentara recordar el sentimiento... No era suficiente. Su familia no le conmovía. Se giró a los otros dos.

— Larguémonos antes de que alguien venga a buscarla o nos vea salir de aquí. —

Los tres salieron y en el CG seguía sin haber ni un alma. Mientras caminaban, el rubio sujetó a su amante de la muñeca con suavidad.

— Necesito que hablemos. —Leiftan miró a Aleshka que asintió, con la mirada en su puerta, el vampiro cambió el peso de una pierna a la otra. 

— Voy a irme a mi cuarto. — Comentó el tercero, sintiendo que hacía de mal tercio con su propio novio y quien se suponía que era su amiga. Ambos lo miraron, el sonrió un poco. — Llámenme si pasa algo. No le di de comer a Shaitan anoche, debe querer matarme.

— Nos vemos más tarde. — Su daemon le sonrió con cariño antes de que ambos caminaran a la habitación de la rubia, cerrando la puerta tras de si. Nevra caminó igual con pisadas calculadas, sin hacer ningún ruido.

Y se quedó frente a la habitación de la dragona, utilizando su oído agudo al máximo.

— ¿Qué te pasa? — Escuchó preguntar a su novio, unos segundos después, ella suspiró.

— No siento nada, Leiftan. No lo hago, de verdad. — Ella murmuró, Nevra hizo un esfuerzo por oír. — Cuando la maté fue por bronca, pero no sentí pena. No sentí tristeza por la que era mi amiga. Solo estaba enojada.

Escuchó la cama moverse después de unos pasos, probablemente Ale sentándose allí.

— Debe ser una consecuencia de perder la capacidad de amar... Supongo que no hay tristeza sin amor. — Respondió el daemon, quien aparentemente no se habría movido.

— Debo admitir que me desesperó. — Hubo un silencio. — Los pensé. ¿Sabes? — Otro silencio, más largo. — A ambos, a mis sobrinos. Mi única familia. No hay nada, no siento nada, Pienso en Lance... — Su voz se quebró. — Solo se que lo quise, pienso en Valkyon... Solo recuerdo como lo cuidaba de niño porque su hermano lo molestaba. Pienso en mi hermana, en mi madre... Recuerdo sus dichos, las lágrimas, las risas, pero no lo siento... Leiftan, no siento nada.

Un suave llanto se le escapó, esta vez el rubio si se movió por la habitación a sentarse junto a ella. — Hey... Ven acá. — Se escuchó a ambos moverse, un aparente alejamiento.

Blue. [Eldarya] (FINALIZADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora