『Heatens』

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Los banners no me cargan, estoy tratando de arreglarlo, pero por mientras no verán nada donde van ellos... Me disculpo.



Aleshka miraba a Leiftan impasible, estaba enfadada, muy enfadada. 

—Te dije— se quejó —No lo quiero decir.. Mentira, si quiero, ¡Te lo dije, Leiftan!

La azabache lo golpeó con el brazo en el cuello a modo de zape, haciendo que bajara la cabeza un poco.

—Cállate—

—Te dije "cuidado con tu noviecito, que no nos descubra... " "No le digo nada a Lance pero escóndelo bien"— repitió.

—¡Ya haz silencio, Aleshka! —Se volteó a verla —Nevra tomó su decisión, y de todas formas, no hay tiempo que perder.

—Estoy en shock— Declaró Chrome, que los seguía —No puedo creer que te enamoraste de..

—Así había quedado yo— se rió irónica Aleshka. —Conmocionada.

—¡Yo pensé que ustedes estaban juntos en secreto!— se quejó Mkyui —¿Y cómo es que él supo sus identidades y yo no? Esto es muy injusto.

—Dejen de quejarse, se supone que la que se estaba quejando era yo— rodó los ojos la de orbes azules.

—Ninininini— se quejó Mkyui

—Nininininininini— le repitió Ale.

—¡Y yo son inmaduro!—ahora replicó Chrome.

—Callense y entremos— el rubio usó unis simbolos a una gran pared gris para abrir la puerta de la guarida.

—Es increíble que hablan como si yo no estuviera aquí— suspiró el vampiro, que iba siguiéndolos. —Aunque no entiendo nada.

—Sería de imbeciles mostrar todas las caras antes del pacto, pobre, con el echizo has de estar mareado que no sabes

—Lo siento, Nevra, pero son especiales— dijo Ashkore, que los esperaba del otro lado una vez se abrió —Adentro, ahora.

Accedieron a la cueva, que en un principio parecía oscura, más adelante dejo ver sus verdaderos matices. La roca dura y fuerte se transformó en un marmol rojizo semi-liso, mientras pasaban por esos, no pudo contener una pequeña sonrisa ante la sorpresa de su pareja, admirando la creación de cinco años que habían edificado... Lo llenó de orgullo.

—No hables cuando entremos, ni una palabra hasta que yo te diga— Le susurró el daemon al pelinegro, que algo confuso, volvió a decidir confiar en él.

Se acercaron a las puertas de una habitación que aparentaba ser oscura, Entró Lance delante, seguido por Mkyui, Chrome, en medio Nevra, Aleshka, que seguía quejándose, más al entrar, se calló como por arte de magia, y detrás el rubio, cerrando la puerta. 

El mismo cuarto llevaba una estatua, una dragona inmortalizada en jade, se ubicaba justo en el centro, media por lo menos un metro noventa. Aleshka y Lance se desviaron frente a la estatua después de que la muchacha le lanzara una mirada rápida. Ambos se arrodillaron, los demás en el grupo siguieron de largo, dejando a esos dos hablando en susurros.

Una vez pasaron la habitación, salieron por una puerta oculta a un tramo en especial del bosque.

—Ah, que recuerdos— Mkyui se estiro un poco, Leiftan imaginó que se refería a su pacto, pues en su mayoría, se llevaban acabo allí. 

—Este lugar es llamado el bosque sagrado de Valarya—le explicó Chrome a Nevra, con una sonrisa de lado —En otros tiempos, los dragones adoraban a una diosa, no al oráculo. Según sus leyendas, Valarya era una dragona inmortal, la llamaban la madre de los dragones. 

Blue. [Eldarya] (FINALIZADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora