『 God's game 』

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Que traición, ¿Verdad?

Usted, querido lector, séame honesto. ¿Podría soportar una mentira tan profunda de una amistad? ¿Un juramento sobre un tercero perdido, de amor común? ¿Una mentira como la qué Aleshka dijo a Pilar?

Pilar no. Para nada.

La reunión no duró más de una hora, pero a Pilar le tomó dos días estar lista. La muerte de Mkyui la destrozó también, a fin de cuentas le tenía cariño... Aunque resultara también una traidora. Al igual que aquella que le había jurado por Lazuli que no lo era: Aleshka.

Le tomó un tiempo procesar el dolor. Las perdidas, todas, aunque claramente fingía con Verónica, también fue su amiga. Pero hicieron lo que creían necesario. Al igual que todos, ¿No? Lo que hiciera falta para jugar a ese juego, para mantenerse con vida, o alcanzar lo que anhelaban.

Querido lector, ¿Qué tan lejos serías capaz de llegar por alcanzar tus sueños?

La alquimista salió, dando pasos calculados por los pasillos de la guardia. Miraba con atención su alrededor. Su cabeza le decía que avance, aunque su corazón le pedía que parara. No quería que todo se fuera a la mierda. No quería perder a quienes le quedaban.  A quienes pocos quedaban para ella. 

Ni bien pasó por la sala de puertas, vio a Ezarel, igual de mal dormido que las últimas semanas, junto a Keroshane y Leiftan. El elfo la saludó con la mano; una señal. El lo retendría lejos. Al menos lo suficiente para que el daemon no llegara a rescate de nadie. Pili asintió con la cabeza y salió del CG.

En las puertas vio a Lin, que simulaba ver los puestos de los purrekos. Claramente falso, seguía los pasos de Ykhar como una sombra. La brownie no había notado tal cosa, por lo que miraba titulares de libros como una niña ve helados en un kiosko. Así y con un asentimiento de cabeza, ella las pasó de largo. 

Valkyon también actuaba, aunque más cerca de la escena.

Al fin la encontró: El jardín de la música. El lugar favorito del CG de la azabache. Aleshka estaba sentada, su skanis merodeaba, lo cual no era una buena señal. Para nada. 

Durante unos minutos, la hechicera la contempló de lejos. Su amiga, casi hermana... La traición dolía más que mil puñaladas. Aunque no tenía más tiempo que perder. Inhaló profundo, yendo hasta ella. La chica desvió la vista de los familiares a su amiga a la par que le dedicaba una sonrisa breve.

— Pili, hola mor. — Ale la saludó al notar que se encaminaba a ella.

— Hola Ale, ¿Puedo? — Preguntó, recibiendo una señal afirmativa de la dragona. Tomó asiento a su lado, finalmente preguntando algo más. — ¿Cómo están tus manos?

— ¿Mis manos? — Ale alzó las cejas. Más de cerca, la actuación le era más evidente. Parecía perdida.

— Si, Alecita, tus manos... ¿Estás bien vos? Te veo perdida.— Preguntó, a lo que Ale le puso su mejor sonrisa de pelotuda. Era obviamente falsa, no sentía felicidad en lo más mínimo.

— No estaría entendiendo... Pero no estoy perdida. Estoy justo a tu lado... — Ale ladeo la cabeza, girándose a mirarla. La castaña carraspeo.

— No se, últimamente estuve tratando de ver el mundo desde tus ojos... Sin duda, es un lugar aterrador, ¿No? — Pilar se contenía, aguantaba todo lo que le gustaría decirle, los gritos, la rabia, el llanto... Todo.

— Pilar, ¿Fumaste algo? — Rió brevemente Ale, pero ante la seriedad en la cara de la más baja, esta mueca se esfumó.

— No, no fumé nada, pregunto enserio. — Pilar la tomó de las manos, cuando intentó revisarle las muñecas la traidora la apartó. — Se que tienes marcas nuevas. ¿Dolieron sus uñas?

Aleshka empezaba a entender. Intentaba hacerla confesar, pero no iba a sacárselo tan fácil. No entendía como podría saberlo ella.. A menos que... — ¿Qué uñas, Pilar?

— Las de Mkyui, cuando la ahorcaste, Aleshka. — La de rulos le clavó la mirada, la opuesta se la sostuvo. — Valkyon te vio.

Nada. Ni un ruido a su alrededor, casi como si el tiempo se hubiera detenido. Ambas se quedaron viendo a la otra. La azabache intentaba pensar otra mentira. La castaña memorizaba sus facciones.

Pilar volvió a hablar. — "Amor", ¿Me mentirías? Preguntó. Ale no se movió en lo más mínimo. — ¿O solo vas a intentar lastimarme para después "salvarme"?

Aleshka estaba petrificada por sus palabras, abrió la boca una vez, pero no dijo nada. La segunda vez, si lo hizo. — Tenía que hacerlo. —

—¿Tenías? Me lo juraste por Lazuli. — El seño de la chica se hundió, mirándola directamente. — Y yo te creí. ¿Es que acaso no sentiste nada?

— No.— Aleshka suspiró. — ¿Qué sabes, Pilar?

"Amor de mi vida", ¿Me mentirías otra vez? — Preguntó otra vez, más insistente a saber la verdad de su boca. — Adoraría que lo que me dijo fuera mentira, pero...

Es un niño con cara de hombre, jugando al juego de Dios. — Respondió la muchacha no tan joven, mientras le mantenía los ojos encima a la joven. — Si, yo la maté. Aunque me pregunto que hacías hablando con tu ex.

— ¿Y tu fingiendo salir con Leiftan? —

— Eran mis opciones, eso o morirme de Hanahaki por Verónica. — Aleshka se puso de pie, su acompañante la imitó, aunque en un principio la que hablaba no se veía alerta, no parecía ir a atacarla o correr. — A lo mejor esto no hubiera pasado si no te hubieras puesto a salir con ella. Aunque supongo que ya no importa, Vero está muerta. 

— ¿Cómo sigues en pie, si tu Hanahaki era por ella? Bueno, supongo que de la misma manera que Lin por Chrome, pero... — La más alta la paro con una seña de la mano.

— Me operé. Ewelïn me extirpó la planta. Cuando dije que no sentía nada, no era mentira. No siento amor. Ya no puedo. — Los ojos celeste de la mayor nunca la habían mirado tan fríamente. — Todo el amor que pudiera tenerle a ella, a ti, a todos. Ya no existe, Pilar. Leïn se ocupó de eso.

Reinó el silencio una vez más. 

Si soy honesta, no vi esto venir. Me preparé tan meticulosamente... — Continuó Ale. Su mirada pasó al cielo. — Honestamente, no esperaba que tu por sobre todo nos descubriera... Dime, no me mientas. ¿Puedes hacer eso por mí..? Fue Lin. Él lo dijo.

Nuevamente nada. Ambas se miraron en silencio. Cada quien en sus pensamientos, pero sin tener idea de que podría estar pensando la otra.

— Fue Nevra, Aleshka. —

La azabache respiró profundo, lentamente. Maldijo al vampiro de todas las formas posibles en su cabeza, y dejando que el único sentimiento que conocía en ese momento la poseyera, lanzó el primer puñetazo.

Eso a Pilar le vino bien, por un lado porque quería golpearla tanto por bronca como por hacerla entrar en razón... Y porque necesitaba a su vez mantenerla lejos de lo que de verdad pasaba dentro del CG.




G O D ' S    G A M E

1180 palabras


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Piña va, piña viene

Mentira, yo y Pilar nos amamos.. Te amo Pili, no me odies.




[-] Sasha left the chatroom.









Blue. [Eldarya] (FINALIZADA)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora