—. Y bueno... ¿Que sucedió? ¿Hablaste con ella?—pregunta Gu Jun Hee hermana de Jun Pyo sentada detrás de un escritorio impaciente por la respuesta de su hermano.
Aquel chico con mirada triste y perfil derrotado simplemente se acerca a ella y la abraza tan fuerte que le corta la respiración, desolado comienza a llorar, tal como si el mundo se estuviera acabando dándose cuenta que ah perdido a la mujer que ama.
Hee solo lo abraza, sin decir una palabra pues intuye lo que debió pasar, el dolor de su hermano la quiebra, sabe que le duele, que se muere por dentro pero no puede hacer nada más por él que solo consolarle.
Cuando al fin se calma y sus lágrimas sesan se sienta en el sofá con la mirada recta sin mover un músculo, Hee se sienta a su lado y después de unos segundos pregunta.
—. ¿Que ah pasado?
—. Ji Hoo... Eso ah pasado. —contesta Jun Pyo con el semblante frío y molesto.
—. ¿Ji Hoo? ¿Cómo es posible? Creí que eran amigos...—cuestiona sorprendida.
—. Juan Pyo se levanta furioso —!yo también¡ Pero... Él ahora está con ella, intente hablar con ella, decirle lo que siento pero ni si quiera quiso escucharme. Hee ¿Que voy a hacer?
—. En realidad no se que decirte, es que no puedo culparla, tu te fuiste y la hiciste a un lado, debiste saber que ella no esperaría por siempre. —finaliza con un tono resignado.
—. Eso pensé... Ese fue mi error, pero no me voy a dar por vencido, no acepto ni creo que ese amor que nos teníamos se terminase. Voy a luchar por ella.
En casa un chico maravilloso preparaba la cena, yo no podía hacer más que observarlo, preguntándome una y otra vez ¿Cómo tenía la fortuna de que a pesar de tanto tiempo él siempre espero por mi?, Me levanté del sofá y camine hasta él, lo abrace por la cintura y deje reposar mi cabeza en su espalda, sentí su calor, su corazón acelerado, su respiración agitándose un poco más con cada minuto que pasaba.
—. Voy a quemar la comida si haces esto... —murmuro sonriendo.
—. No importa en tanto estés aquí...
Ji Hoo se dió la vuelta y me abrazo dejando un beso en mi coronilla, me aferre a él como si no hubiera mañana, total y completamente enamorada, segura de lo que sentíamos los dos, de pronto una canción conocida sonó en el alta voz, Ji Hoo me tomo de la mano y camino al centro de la estancia, me abrazo tiernamente y así comenzamos a movernos lento al ritmo de la melodía.
—. Hoy tuve miedo... —le escucho decir y de inmediato levanto mi rostro.
—. ¿Porque?
—. Cuando ví a Jun Pyo aquí temí que aquellos sentimientos en ti revivieran, sentí que perdía la cabeza y no sabía cómo parar.
—. Eso me entristece sabes... Es como si no supieras cuánto te quiero, como si no lo demostrará a diario.
—. Lo haces, es solo que... No lo sé... Lo amaste tanto y me costó tanto entrar en tu corazón que me vuelve loco imaginar que esto solo sea un sueño.
Entendí a la perfección lo que sentía y me sentí tan mal por él, yo quería que él supiera lo mucho que significa para mí, lo mucho que lo amo, pero... No sabía cómo demostrarlo, a veces mi timidez me dejaba en la banca, me costaba mucho incluso darle un beso y no porque no lo quisiera si no porque siempre eh sido así, brusca en los bordes, tímida en exceso...
—. Lo único que quiero que sepas es que te amo, tanto como puedas imaginarlo y no existe ni un solo apice de duda en mi, no quiero que tú dudes de mi amor nunca más.
—. Lo haré, siempre recordaré tus palabras, te amo Jan Di...—un beso de sus labios puso fin a ese amargo momento.
A la mañana siguiente en el consultorio de su abuelo Ji Hoo resivio una visita grata e inesperada.
Toc toc... Sonó en la puerta, Ji Hoo levanto la mirada solo para comprobar que era su buen amigo Woo Bin.
—. ¡Regresaste! ¿Que tal tu viaje? —pregunta dándole alcance.
—. Todo bien, pero ya me cansé de viajar, quiero establecerme por fin por eso eh regresado, claro que primero tenía que pasar a saludarte.
—. Que bien, ya era hora.
—. Escuché que al fin están juntos tu y Jan Di, felicidades, tanta fue la espera que me alegro por ti.
—. Si; bueno hace tiempo que quería esto y por fin ah pasado.
—. También me enteré que Jun Pyo regreso, ¿Cómo estás con eso?
—. Anoche fue a ver a Jan Di, casi me vuelvo loco, tuve que fingir que estaba bien pero la verdad es que me frustró, también para ella fue una sorpresa enorme y pude notar su incomodidad, trato de disimular ante mi pero se que le afecto verlo de nuevo.
—. Tranquilo, ella te ah demostrado que te quiere, están juntos ahora. —reacciona un amigo que es fiel.
Así pasa la tarde entre pacientes que van y vienen, Ji Hoo es el mejor médico se compromete y en cuanto entra en el consultorio se dedica a sus enfermos, admiro esa fuerza y esa entereza que él irradia y creo que en parte eso también influyo en mi.
—. Doctor un joven pide verlo... —menciona la asistente de Ji Hoo.
—. ¿Es un pasiente? —pregunta cansado, pues estaba a punto d retirarse.
—. Soy yo... —contesta Jun Pyo desde la puerta sin dejar tiempo a que la chica responda.
—. Ji Hoo lo mira y su semblante se endurece, se quita la bata y se sienta en el borde del escritorio de madera. —adelante... ¿Que puedo hacer por ti?
—. Bueno... Puedes dejar ir a la mujer que amo, hacerte a un lado. —contesta fríamente Jun Pyo.
—. Ji Hoo sonríe burlón, sus nudillos se tornan blancos por la fuerza con la que preciona el borde de la madera intentando contener su furia. —y si mejor tu te marchas de nuevo y nos dejas en paz...
—. Ambos sabemos que Jan Di siempre me amara... Es solo cuestión de tiempo. —contesta confiado.
—. Si es así el tiempo lo dirá entonces, pero no pienso renunciar a ella, la dejé en tus manos una y muchas veces y siempre la hiciste sufrir, está vez no... No la dejaré jamás.
—. Pues espero que estés listo, porque solo vine a decirte de frente que planeo luchar hasta el final por ella.
Esas palabras retumbaron en los oídos de Ji Hoo y por primera vez en mucho tiempo tuvo miedo de perder a la mujer que el amaba, sabía que aunque Jun Pyo y él habían sido inseparables antes ahora todo sería diferente pues no dejaría que nadie me apartará de su lado.
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Love U
FanfictionQuién diría que después de imaginar mi vida a lado de una persona el destino me diera la sorpresa de que el amor que menos pensaba resurgiriá en mi nuevamente.
