El tiempo suele ser un cruel amigo, aún más cuando los recuerdos se vuelven lejanos y difíciles de descifrar y tras los muros ocultos del subconsciente se encuentran aquellos recuerdos que luchan por salir pero que mi corazón no está listo para sentir de nuevo... A veces me siento en el borde de la ventana observando las luces de la ciudad, las personas que van y vienen inmersas en sus pensamientos y me cuestionó si habrá un momento en el que quizá y solo quizá quisiera saber que es aquello que he olvidado y porque siento en cada latir de mi corazón que así ha sido, ¿he dejado atrás algo? O puede ser a alguien...
Ha pasado un mes desde que salí del hospital y las cosas parece que poco a poco van tomando nuevamente su curso, el trabajo ha vuelto a la normalidad con la rutina escandalosa de un hospital, Jun Pyo está cada día más presente en mi vida pero para ser honesta no hace que mi corazón lata tan acelerado como debiera latir cuando estás enamorada, es tan raro que a veces incluso duele respirar, es algo tan extraño y extremo que incluso despierto llorando, extrañando el dulce toque de unas manos cuyo dueño no tiene rostro en mi memoria, es difícil estar así, llegar a casa y sentir soledad, desear la compañía de quien no recuerdo y rechazar la de quien quiere estar a mi lado.
A veces me topo con Ji Hoo en el hospital, e inesperadamente ansío su mirada, parece que mi cuerpo recuerda sensaciones que mi cabeza olvidó. ¿Pero que pudo haber pasado para que decidiera olvidar?, esa pregunta me invade todo el tiempo...
Mientras Jun Pyo y yo recorremos el corredor hasta la puerta de mi apartamento me doy cuenta en silencio que está noche no deseo su compañía, siento mis manos húmedas por el nerviosismo que me provoca tan solo pensar la forma de decirlo sin lastimarlo. Lo analizo unos segundos hasta llegar al umbral de la puerta, giro sobre mis talones y sin levantar la mirada con un dejo de nerviosismo suelto las palabras que venía pensando en todo el camino.
-. ¿Crees que está noche puedas dejarme sola? -digo arrastrando las palabras como quien no quiere decir algo y es obligado.
-. Jun Pyo levanta mi rostro con la llema de sus dedos y me dedica una sutil sonrisa llena de amargura y resignación como si supiera que el fin se acerca y aún así se atreve a preguntar. -¿Todo está bien? E inspecciona mi rostro buscando alguna pista de mi sentir.
-. Esbozo una media sonrisa, algo forzada tan solo para darle algo de consuelo. -Si... Es solo... Que estoy algo cansada. Quiero entrar, darme una ducha y dormir.
En el fondo él no me cree pero desea hacerlo, se contiene de seguir indagando y solo suspira para sus adentros dejando ir la posibilidad de estar a mi lado y solo asiente con la cabeza, me deja un beso en la frente y da la vuelta, lo veo alejarse y sorprendentemente no duele, no hay tristeza, no hay añoranza ni amor...
Cierro la puerta tras de mi y siento una paz interior que me deja perpleja, crei que habría más pero no... ¿Esto es todo? Me preguntó mientras recorro el corte pasillo dejando mis cosas sobre el sofá, enciendo el televisor y me meto a la cocina, rápidamente me lavo las manos y cocino algo sencillo, termino de cenar y dejo los platos sobre la encimera, apagó el televisor y me dirijo a mi habitación, todo está tan silencioso... Busco un pijama en mi clóset y me meto en la ducha, el agua caliente recorre mi cuerpo y de pronto comienzo a llorar... Mi lágrimas se mezclan con em agua que cae por mis mejillas, me siento mal... Me siento sola y confundida, siento que eh perdido algo o a alguien y me está matando no saber de qué se trata, me dejó caer hasta quedar abrazada a mis rodillas, el agua de la regadera sigue cayendo sobre mi y se lleva con ella mi sentir. Me quedo así por unos veinte minutos, cuando me he calmado un poco me pongo de pie sintiendo un peso enorme en mi pecho, ya no quiero sentirme así, quiero recordar incluso si eso me lástima, necesito saber ¿que he olvidado y porque?.
Salgo de la ducha y me miró al espejo para cepillar mi cabello, mis ojos están rojos e inchados y en mi rostro no veo nada de la antigua yo, me veo pálida y sin alegría, siento que solo estoy en pie por inercia y que en cualquier momento este cuerpo se va a quebrar y dejara salir por las grietas los restos de quien fui una vez. Colo un par de parches en mis ojeras y enciendo la secadora.
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Love U
FanfictionQuién diría que después de imaginar mi vida a lado de una persona el destino me diera la sorpresa de que el amor que menos pensaba resurgiriá en mi nuevamente.
