Realmente no sé en qué estaba pensando cuando en algún momento consideré más inofensivo al duque Jenna que al príncipe, ambos son monstruos, pero debo ser justa y reconocer que Ruvellis, de alguna manera, se redimió de ese mal camino en la "segunda vida", en cambio, el duque jamás cambió sus objetivos, por lo que en esta nueva vida, ¿qué me queda esperar de este hombre?, a caso ¿el hecho de que esté aquí para intervenir, garantiza que él cambie?.
Su rostro era tranquilo, con una orgullosa postura, podría decirse que era un noble a la antigua, como bien me describió Lien en otra ocasión, sin embargo, alguien normal no podría cambiar la atmósfera repentinamente, era claro que su corazón sólo emanaba maldad.
Aristia en tanto, se quedó inmóvil, puesto que en esta vida se sentía intimidada por quién la ofendió deliberadamente en aquella reunión, aún le falta formar el carácter suficiente como para enfrentarlo y salir adelante, por mi parte, me mantuve tranquila, porque conozco completamente las intenciones del duque, así que no lograría intimidarme, pero aún en mi posición yo aún era vulnerable, por lo que me quedaba ser cautelosa con él y no molestarlo, aún.
"Es el duque Jenna...también se dirige donde la señorita Jieun.." -Alertó Lien un poco nerviosa.
"Hm...¿a qué habrá venido al palacio de Jieun?"
"Se supone que son miembros de la misma facción. La noble facción es representada por el Duque de Jenna, y como esta apoya a Jieun como emperatriz, es normal que le hagan visitas para mantener fuerte su alianza..." -Comentó con un aire desinteresado Aristia.
"No me gusta para nada ese hombre, se ve como si siempre mantuviera malas intenciones..."
"Lo sé Lien, aún así, debemos ser respetuosas. Si él se dirige donde ella, significa que aún no la ha visto, aún si son de la misma facción, no debo permitir que ese hombre se acerque a Jieun."
"¿De qué estás hablando Lilian?"
"Hm...supongo que en otro momento hablaremos de eso, pero ahora debemos hacer lo posible para que se retire, además ya se dio cuenta de nuestra presencia.."
Me adelanté a Aristia y Lien, lamentablemente no podíamos ignorarlo o cambiar de ruta si ya nos habíamos cruzado con él, por lo que le saludé para evitar que comenzara con sus comentarios mal intencionados, además de que en cualquier caso, si no saludábamos rápido, él se molestaría, así es, porque él no nos va a saludar primero, pero sí espera que nosotras lo hagamos; era realmente un viejo molesto, no había cómo tratarlo, en mi mundo teníamos una palabra para gente así...
"Buenas tardes, es un gusto saludar al Duque de Jenna, su....servidora...Lilian."
"Oh, pero si es la mujer enviada por nuestro dios Vita, es un gusto saludarle también, señorita." -Vaya, sinceramente esperaba no sorprenderme, pero su respuesta me tomó completamente por sorpresa. Al parecer, ante sus ojos aún le parezco inofensiva o de alguna manera una aliada para sus fines, o quizás, simplemente lo hace para ignorar a Aristia.
"Graci-.."
"He oído mucho sobre usted, por lo visto, ha cumplido muy bien con su labor de velar por el bienestar de nuestra futura emperatriz. Por lo mismo, en nombre de toda la facción noble, permítame entregarle mis más sinceros agradecimientos. Como verá, estamos al corriente de que si bien, Lady Jieun no es una noble criada bajo nuestra cultura, ha logrado adoptar aptitudes correspondientes a una futura emperatriz muy rápido, es un logro para una mujer como ella, pero además de que debe ser por la voluntad de Vita, también sabemos que usted como su dama de compañía, ha logrado ayudarle más en la ardua labor de prepararse para acompañar al príncipe heredero. Además confío en que usted como una enviada más de Vita, será de mucha ayuda en el futuro..."
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Reencarné en la historia que odio (Fanfic Emperatriz Abandonada)
FanfictionMi vida era completamente pacífica. Una adolescente de 17 años con sueños y proyecciones típicas de esa edad. En mi tiempo de ocio solía leer historias de amor, hasta que un día me llegó la recomendación de lo que parecía ser una prometedora histori...
